Analistas

¿Día de la mujer?

Esta semana, por todos los medios de comunicación (incluidas las redes sociales), se escuchaban, leían y advertían diversos mensajes alusivos a la celebración del “día de la mujer”. Algo interesante y emotivo, quizá. No obstante, tal conmemoración se ha tergiversado en múltiples contextos y sociedades, por lo que resulta oportuno invitar a la reflexión en tal materia.

En reiteradas ocasiones se ha escrito que dicha reminiscencia tiene su origen en los trágicos eventos de 1911 en la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York (donde murieron 146 mujeres). Sin embargo, aunque tales acontecimientos fueron relevantes y generaron alto impacto, debe insistirse que las negativas condiciones laborales y la profunda discriminación frente al género, son causa generalizada que conduce a la citada evocación.

Surgió, pues, desde 1911 el día internacional de la mujer trabajadora. Sin embargo, la relevancia del 8 de marzo puede atribuirse, de un lado a la labor de mujeres como Aleksandra Kollontai, una combativa rusa que logró el voto femenino, mientras dio las primeras luchas en defensa del aborto y el divorcio, y de otro lado, a que ese día en España se hizo posible el acceso a la enseñanza superior. Lo real es que tras muchas décadas de querellas emancipadoras, desde 1975 fue Naciones Unidas la que determinó que ese 8 de marzo se entendiera como el día internacional por los derechos de la mujer y la paz internacional. Es decir, no se trató de acordar un día para romanticismos, sino para conmemorar y recordarle al mundo que la mujer, igual que los hombres, tiene derechos.

Así las cosas, el 8 de marzo de cada año es un día de reivindicaciones. Aún estamos en un mundo de profunda inequidad de género y desconocimiento del rol de la mujer, como lo resaltó el editorial del pasado jueves en este medio. 

También se publicó en LR que sus salarios, no obstante el incremento presentado en los últimos años, permanece situado en una brecha sustancial para el caso colombiano. Además, el desempleo del último trimestre de 2016 fue muy marcado para las mujeres económicamente activas, con cifras de 56,7%. Pero no es solo Colombia, en general en América Latina y el mundo, la humanidad está en inmensa deuda con la mujer en materia de reconocimiento de igualdad de derechos sociales, civiles y políticos.

De acuerdo con datos de la Ocde (Ocde gender data portal), en ese tema salarial sólo algunos países europeos, como Bélgica y Luxemburgo, tienen cifras relativamente decentes para exhibir. Allí, por ejemplo, la brecha entre salarios de hombres y mujeres es solo de 3,3% y 4,1% respectivamente. Si bien, no debiera existir distancia alguna entre las asignaciones para ambos géneros, comparado con Estados Unidos (18,9%), Japón (25,9%) y Corea (36,7%), existen condiciones mucho más favorables allí que en cualquier otro lugar.

En un planeta con aproximadamente 3.645 millones de habitantes mujeres (mayoría) luce absurdo el trato que se les otorga en las diversas áreas. Por esto, entre muchísimas razones más, el 8 de marzo no es un día para obsequiar chocolates (eso puede hacerse cualquier otro día -sugiero 365 días para hacerlo-), sino para insistir en el valor fundamental que encarnan ambos géneros. Siempre, hombres y mujeres por igual. No está de más, eso sí, que hoy se atreva a llevar una bonita rosa a su mujer amada, estimado lector.