Un artículo de Harvard Business Review que repiensa la situación de salud mental en la emergencia actual presenta cinco consejos, dirigidos a los líderes y directivos de organizaciones, a través de los cuales se puede mitigar el impacto en la salud mental de sus trabajadores y colaboradores, gracias a adaptar estrategias puntuales de acompañamiento y comunicación, que se traducirán en bienestar para sus equipos.

El resultado de las cuarentenas globales y un cambio masivo y repentino de trabajar desde la casa, comienza a sentirse: 75% de las personas dicen que se sienten más socialmente aisladas, 67% informan un mayor estrés, 57% sienten una mayor ansiedad y 53% dicen que se sienten más agotadas emocionalmente, según un estudio a nivel global, realizado por Qualtrics y SAP durante marzo y abril de 2020, en más de 2.700 empleados en más de 10 industrias.

La primera recomendación es la que han denominado `abrir la puerta´, y consiste en generar un diálogo directo con los miembros de sus equipos, y preguntarles: “Hola, ¿cómo están?” Esto se puede ver truncado por que los jefes no quieren ser percibidos como invasores de la privacidad de sus colaboradores, pero según las encuestas más de 40% de las personas dijeron que quieren que su jefe aborde este tema. Entonces, hay que abrir espacios para una conversación generando comodidad en el interlocutor.

La segunda recomendación es `demostrar una escucha de apoyo´. Para los empleados que se lanzan a hablar sobre su salud mental, hay que acompañarlos, y no tratar de resolver todo en una sola conversación. Cuanto más rápido las personas se den cuenta de que no están solas en esto, mejorará su situación anímica. Se trata de acompañar, de estar ahí. De hacer sentir la presencia que reconforta.

En tercer lugar, se aconseja `ser consistentes´. Hablar sobre salud mental no es una conversación unidireccional. Cuando se trata de la pandemia, más de 90% de las personas dijeron que querían al menos una comunicación semanal de su empresa. Así pues, la comunicación regular y constante de los directores o gerentes es esencial para garantizar que las personas se sientan apoyadas.

Como cuarta estrategia, los directores deben hacer `seguimiento constante´, lo que implica que no solo los niveles intermedios han de cuidar de sus equipos, sino que, a los gerentes y jefes, también hay que acompañarlos y brindarles apoyo. Para ello, las empresas pueden hacer uso de encuestas periódicas para los empleados, lo que le servirá al líder o director, para adelantarse a las tendencias y comprender el sentimiento de su fuerza laboral para actuar rápidamente.

Por último, se recomienda `comunicar los recursos disponibles´ con los que cuenta la organización, para atender los casos de salud mental. En muchos casos, aunque no se usen, a muchos trabajadores les reporta alivio, saber que existen y que están a su disposición para cuando los necesiten.

Estas acciones que están dirigidas a las cabezas de las organizaciones, no son de su uso exclusivo, y deberían tenerse en cuenta en todos los niveles, porque el recurso más importante son las personas, y debemos velar por su bienestar, no solo material, sino psicológico. Esto redundará en un mejor clima laboral, ayuda a incrementar la productividad, y tendrá equipos felices y comprometidos.