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Fondos inmobiliarios por mal camino

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Los fondos inmobiliarios en Colombia van por el camino incorrecto, si no aprenden a arrendar futuros. El sector de la construcción a finales de los noventa cuando logró superar la crisis, desarrolló modelos de preventas en Fiducia que lograron cambiar la mentalidad de los inversionistas y compradores hacia la compra de futuros.

Este modelo obligó a los constructores a no dar inicio a los proyectos hasta alcanzar un punto de viabilidad financiera conocido como punto de equilibrio. Esto disminuyó de manera eficaz el riesgo de los proyectos y permitió dar un crecimiento sostenido al sector, evitando que el inventario de producto terminado en manos de los constructores fuera muy bajo y quedara atomizado el riesgo del crédito a largo plazo entre los compradores.

Los fondos inmobiliarios que están entrando a Colombia deben cambiar su estrategia de desarrollo inmobiliario hacia procesos sostenibles de arriendo de futuros, puesto que si este proceso de desarrollo no se modifica se van a encontrar al final del camino con dos graves problemas. El primero es que van a quedarse con grandes inmuebles construidos sin arrendar deteriorando la rentabilidad de los fondos para sus inversionistas. El segundo, aun mas grave, saturando el mercado inmobiliario con bienes de baja comercialización por su tamaño y deteriorando el mercado de arriendos.

Por otro lado, los fondos al parecer han ignorado la importancia en la Cultura Empresarial Colombia, donde adquirir los activos hace parte vital de la estrategia de las compañías a largo plazo, esto sumado a las bajas tasas de financiación con las que cuenta el mercado financiero en la actualidad. Estos factores reducen de manera relevante el mercado interesado en arriendos a largo plazo.

Colombia sin duda alguna es un país con una tasa de crecimiento superior al promedio de América Latina, pero su capacidad de colocación de inmuebles en arriendo, sigue siendo reducida en comparación al volumen de metros cuadrados que se proyectan desarrollar por los fondos inmobiliarios en oficinas, industria y comercio.

En este aspecto, los bancos y fiduciarias han logrado ser un muro de contención para que el mercado de la construcción siga un proceso de crecimiento sostenible, vigilando que los proyectos no inicien sin que sus puntos de equilibrio se hayan alcanzado y el proyecto tenga una dinámica que le permita finalizar sus ventas durante la construcción. Esta barrera de control que aportaban los bancos y fiduciarias se desaparece con la entrada de grandes fondos inmobiliarios al país, ya que no requieren en muchas ocasiones financiación para dar inicio a la construcción de los proyectos, sin haber colocado en arriendo o ventas un solo metro cuadrado del proyecto. 

Esperemos que estos nuevos jugadores del sector de la construcción manejen sus importantes inversiones de manera responsable, para poder continuar con un sector de la construcción con indicadores sanos que le ofrezca al país un desarrollo en metros cuadrados, acorde al crecimiento.

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