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Analistas 01/07/2025

Al límite

Lewis Acuña
Periodista

¿Qué tienen en común una astronauta, un atleta, un teniente general, un científico, un explorador y un jugador de poker? No es precisamente que sus historias sean inspiradoras.

Kathryn Sullivan fue parte del grupo de 35 elegidos por la Nasa entre casi diez mil aspirantes en 1978 para convertirse en astronauta. De ellos escogerían ocho. Era la primera convocatoria abierta a mujeres. Competía por el puesto con hombres de un perfil envidiable, pero venció las escasas probabilidades a su favor y se convirtió en la primera mujer estadounidense en realizar una caminata espacial.

Dave Anderson jugó en la NFL, la liga profesional de fútbol americano. El “draft” es el evento anual más importante donde los equipos escogen los refuerzos para sus plantillas de un listado de jugadores universitarios que se convierten en profesionales. Cada uno tiene un número asignado. Al último, el 255, lo llaman “Sr. Irrelevante”. Anderson era el 251. Su posición de juego es la más riesgosa. 40% de probabilidades de lesión al año. De los 10 compañeros que cumplían las mismas funciones, más de la mitad conviven hoy en día con daños permanentes en sus funciones vitales por lesiones cerebrales. Otros murieron.

H. R. McMaster fue consejero de Seguridad Nacional y teniente general de los Estados Unidos. No pensó en que fuera posible llegar a serlo en el momento en que formaba parte en 1991 de las tropas de la operación Tormenta del Desierto, cuando en medio de un ciclón de arena por casualidad se encontraron con una fuerza enemiga cinco veces más grande y experta en el terreno. Su mayor probabilidad era caer en combate.

Katalin Karikó se ganó el Premio Nobel por su trabajo con el ARNm que resultó vital para las vacunas en medio de la pandemia de COVID-19. Había huido de Hungría y el comunismo en 1985 a Estados Unidos. Su campo de investigación no parecía que fuera a tener éxito según la comunidad científica. Los grandes pasos para demostrar lo contrario, los dio en los nueve meses en los que no tuvo nada diferente que hacer mientras se escondía porque corría el riesgo de ser deportada.

Nate Silver fue jugador profesional de poker. Uno de los mejores. Se retiró para convertirse en uno de los mayores expertos en temas electorales de Estados Unidos gracias a su experiencia en las mesas de los casinos. “Al Límite” es su libro que habla de quienes son capaces de arriesgarlo todo y ganar.

Asegura que moldean el futuro con método porque saben de riesgo calculado, manejo de probabilidades de éxito, tolerancia a la incertidumbre, identificación de sesgos, multidisciplina, son adaptables y autocríticos. Más allá de sus historias inspiradoras, eso es lo que tienen en común. Eso es lo que te ofrece en su libro.

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