.
Analistas 26/09/2019

Un mundo de relativa paz

Juan Manuel Nieves R.
Estudiante de Comunicación Política
JUAN MANUEL NIEVES

El mundo va a cumplir casi un siglo sin una gran guerra; no es mucho el tiempo que se puede contabilizar en la historia sin ese gran evento; hasta 1939, desde que el hombre se asentó en un territorio, ha luchado por poseer algún recurso del vecino, por la fuerza.

Mucho se habla del peligro de la guerra y el temor vuelve por momentos, pero de manera aislada, porque una vez asentadas las naciones y después de la segunda guerra mundial, han sido esporádicos los momentos en los cuales un país pelea con otro; se vienen a la mente las guerras contra Israel, Vietnam, el intento de invasión de Iraq a Kuwait y las refriegas de Perú con Ecuador. En África la mayoría de conflictos ha sido entre tribus y más que guerras ha habido golpes de Estado. Este periodo ha traído prosperidad en el mercado mundial; hoy los países se enriquecen más en un periodo de paz que conquistando, como en la antigüedad; el mercado y el capitalismo han logrado traer un periodo de paz al menos a nivel global.

Aun así, los países siguen invirtiendo millones de dólares en gastos de seguridad, Colombia el año pasado invirtió más de US$10 millones; es el más alto de la región, pero su situación lo justifica; la guerra de guerrillas que se convirtió en un instrumento de terroristas y narcotraficantes, a pesar del proceso de paz, se mantuvo vigente. Las tropas permanecieron vigilantes, pero sin actuar durante el proceso.

Los incumplimientos y sobre todo el incremento del narcotráfico deben llevar a las fuerzas armadas una vez más a intentar derrotar el enemigo, Sin embargo, hoy en Colombia mueren más personas por problemas del corazón que por el conflicto armado y las muertes violentas en su gran mayoría están correlacionadas con la venta y distribución de sustancias ilícitas como lo sugiere la Fundación ideas para la paz.

Estados Unidos aumentó su inversión a más de US$600 millones; si bien no está cursando ninguna guerra, es la potencia mundial en este momento y tiene la capacidad de incursionar casi en cualquier parte del mundo; aun así, sus muertes son por problemas de corazón y diabetes y las violentas son por crímenes internos asociados a delitos comunes. Hoy como nunca en la historia el ser humano vive una relativa calma; no se viven economías de guerra y las tensiones de salir a combatir son menores. Los tratadistas coinciden en dos condiciones: la primera, que las guerras cada vez son más caras: un misil vale miles de dólares y costear un ejército es muy oneroso; el segundo factor, las ventajas de la guerra son menores; ya ocupar un territorio por los recursos naturales no es igual de rentable que hace un siglo; hoy el patrimonio es el conocimiento y se encuentra mucho de él en la red.

Con todo esto hay una variable que nunca debe dejarse por fuera y es la capacidad humana para hacer el mal y la profunda estupidez que también la acompaña: cualquiera de las dos puede echar por la borda años de conquista y de relaciones económicas.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA

MÁS DE ANALISTAS

ÚLTIMO ANÁLISIS 01/04/2026

¿De qué lado está el Estado?

Negociar con criminales no es nuevo. Pero hacerlo mientras siguen matando, mientras se fortalecen y, además, liberarles el camino judicial, sí marca un quiebre

ÚLTIMO ANÁLISIS 02/04/2026

Arreglar el país

Para rescatar a Colombia se deben reconocer realidades, proponerse un crecimiento económico sostenido de mínimo 6% por año para tener con qué hacer transformaciones, definir estrategias, procesos y estructuras

ÚLTIMO ANÁLISIS 02/04/2026

Es la hora -no el cuarto de hora- de las mujeres

Decepciona, lo confieso, revisar la literatura alrededor de la conducción femenina en las organizaciones y encontrar conceptos que señalan que las cualidades para liderar suelen ser percibidas como masculinas