.
ANALISTAS 20/01/2026

Agallas

La República Más

A propósito de la reciente operación de captura de Maduro por parte del ejército americano, “chapeau” al presidente Trump. Este señor puede tener todos los defectos del mundo, pero hay que reconocer que tiene agallas.

Como en Colombia andamos buscando un presidente que enderece el rumbo, me pregunto cuál de todos los candidatos tendrá este atributo que le sobra al presidente americano. Porque a pesar de que son muchas las virtudes que debe tener un buen gobernante, solo esta hace posible que salgan a relucir todas las demás.

Como afirma un candidato que viene creciendo en popularidad, aquí todo el mundo sabe lo que hay que hacer. El país está sobrediagnosticado. Lo que hace falta son pantalones para actuar. Es claro que para recuperar el país del desastre que nos heredan, se debe recortar el gasto público -principalmente despidiendo a más de medio millón de burócratas inútiles y eliminando subsidios regresivos-; aumentar el gasto militar para combatir a los grupos armados y recuperar el territorio perdido; restablecer la aspersión con glifosato para revertir el auge narco y la violencia rural; acabar con la perversa dialogadera con guerrillas y bloqueadores de vías; retomar el fracking para recobrar nuestra autosuficiencia energética, y fortalecer los modelos público-privados de salud, pensiones e infraestructura que tanto progreso produjeron.

La historia enseña que muy pocas personas tienen el coraje para aceptar el costo político y personal que implica acometer cambios. Si el próximo presidente decide tomar las medidas que se requieren, se verá sometido a bloqueos y protestas violentas, demandas de ambientalistas, críticas de medios progresistas, y comunicados desfavorables de ONG’s y organismos multilaterales. Ni hablar de la oposición que enfrentará en cortes politizadas y en un Congreso hostil si no lo unta de mermelada. En fin, se le vendrá el mundo encima.

En la historia republicana de Colombia pocos gobernantes han desplegado esta cualidad. Algunos de ellos son Alfonso López Pumarejo, Carlos Lleras Restrepo, César Gaviria y Álvaro Uribe. López Pumarejo, con el fin de modernizar un país feudal, tuvo el valor de enfrentar a las élites y a la Iglesia con su “Revolución en Marcha”. Lleras Restrepo impuso orden fiscal y creó instituciones sólidas pese a una férrea oposición política. Gaviria, en medio de un asedio narcoterrorista, apostó por transformar el Estado abriendo la economía y liderando la Constitución del 91. Uribe, con el país sitiado por las Farc, recuperó la seguridad y la economía con una determinación que cambió el rumbo nacional.

Entonces, ¿cuál de todos los candidatos tendrá esta característica tan necesaria para propiciar los cambios que necesitamos? No lo sabemos con certeza, pero hay indicios que permiten inferir si la tienen. Entre quienes han ocupado cargos de poder, hay que preguntarse si han hecho lo correcto a pesar de ser impopular y si han sabido plantarse cuando no están de acuerdo. Y en el caso de quienes no han gobernado, conviene examinar si en su vida han tomado decisiones difíciles que pudieron representarles un gran costo, pero que asumieron de todas maneras. Hacernos estas preguntas descartará a la mayoría de los aspirantes y nos dejará una lista muy corta.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA

MÁS DE ANALISTAS

ÚLTIMO ANÁLISIS 17/01/2026

Resiste Universidad, resiste

Resistir es, preservar la profundidad frente a la inmediatez, atesorar los mejores maestros, atrayendo los mejores estudiantes, asegurando que el conocimiento siga siendo el motor de una humanidad con propósito

ÚLTIMO ANÁLISIS 20/01/2026

El poder absoluto

Los aliados de Maduro se quedaron callados cuando una fuera especial lo sacó de la cama y se lo llevó para ser juzgado en las cortes americanas y los europeos no salen de su asombro cuando dice que va a comprar Groenlandia o si no toma a las malas

ÚLTIMO ANÁLISIS 17/01/2026

Educación superior: sin diálogo no hay futuro

Este fenómeno no es exclusivo de Colombia. A nivel global, el sistema de educación superior enfrenta un repliegue del multilateralismo en un mundo atravesado por nacionalismos de las grandes potencias