Analistas

Los libros son para leerlos

Colombia es uno de los países de Latinoamérica donde menos se lee según las estadísticas del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc). Mientras que en países desarrollados como Canadá o Suiza una persona lee 20 libros al año, en Colombia esta cifra solamente llega a 2 libros por año. Por encima están Brasil con 4,7 libros por año y Chile con 5,1 libros por año.

Paradójicamente, la Encuesta de Consumo Cultural realizada por el Dane en 2016 arrojó que la segunda actividad cultural preferida por los colombianos es la lectura (la primera es oír radio) y las principales razones -no excluyentes- por las que una persona lee son: gusto (75,7%), estudio (37,3%), desarrollo personal (33,5%), cultura general (29,5%) y trabajo (14,7%).

¿Cómo es posible que los colombianos lean tan pocos libros al año y que al mismo tiempo la lectura resulte ser una de las actividades culturales preferidas? Esta impactante paradoja podría tener varias explicaciones que van desde posibles diferencias metodológicas al realizar las encuestas hasta falsas respuestas dadas por las personas encuestadas diciendo que sí les gusta leer cuando la verdad era otra, por temor a ser tildados injustamente de incultos. También vuelve más compleja la interpretación de los resultados si los encuestados consideraron como lectura el hecho de hojear cualquier impreso que cayera en sus manos.

Sin embargo, suponiendo que ambos estudios estén reflejando de manera acertada la realidad del país, no queda sino concluir que a los colombianos sí les gusta leer y posiblemente responderían afirmativamente al preguntarles si les gustaría leer más. Por otro lado, hay muchas razones objetivas que impiden a las personas leer con la frecuencia y la intensidad que quisieran -falta de tiempo, otras prioridades, no saber qué leer, no tener bien arraigado el hábito de la lectura, entre otras- y esto lleva a que una posible interpretación del resultado de la Encuesta de Consumo Cultural del Dane no sea que “los colombianos leen 2 libros al año” sino “los colombianos solamente pueden leer 2 libros al año”.

No obstante, hay un indicador clave que evidencia el gusto por la lectura de los colombianos: la gran convocatoria que tiene cada año la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo), que en su última versión reportó cerca de 550.000 visitantes procedentes de todas las ciudades del país, la presencia de 500 autores exponiendo sus obras y un incremento en las ventas de 7% frente al año anterior, convirtiéndose en una de las ferias más importantes de Latinoamérica y la primera de la Región Andina.

Aunque muchas entidades públicas y privadas están haciendo ingentes esfuerzos por promover la lectura en Colombia, el gran salto en los indicadores se dará cuando evolucionemos de una postura pasiva -qué tanto puedo leer- a una activa -qué tanto voy a leer-, sin olvidar que una cosa es tener un libro en la casa y otra cosa es efectivamente leerlo.