.
Analistas 24/09/2021

No más subsidios para los que más tienen

Juan Alberto Londoño Martínez
Ex viceministro de Hacienda

El proyecto de ley que nuevamente se tramita en el Congreso y permite el traslado de las personas que están próximas a pensionarse al faltarles menos de 10 años para acceder a la misma, del régimen de ahorro individual administrado por los fondos privados, al régimen de prima media en cabeza de Colpensiones, y que no cuenta con el aval del Ministerio de Hacienda, es un nuevo intento por legislar para los más favorecidos, pues termina siendo una captura de rentas de quienes ostentan mayor poder adquisitivo.

La realidad es la siguiente. En Colombia, 25 de cada 100 personas en edad de jubilación reciben una pensión, las otras 75 no tienen acceso a ella. Un muy reducido número de quienes no se pensionan acceden a los Beps, otro más significativo recibe un subsidio por parte del Estado a través del programa denominado Colombia Mayor, recibiendo cerca de $120.000 mensuales.

Ese 25% de pensionados en Colombia que ya son favorecidos, pueden pertenecer a alguno de los dos regímenes; el de ahorro individual, en el cual todos sus aportes son la base de su futura mesada y frente a la cual los fondos le reconocen una rentabilidad por su ahorro o, el régimen de prima media con prestación definida, en el cual las personas se pensionarán sin tener en cuenta su ahorro, con un porcentaje de sus ingresos de los últimos 10 años, que oscila según las semanas cotizadas entre el 65% y el 80% de su salario. Hoy casi el 70% de los subsidios a la vejez los percibe el 20% más rico de la población.

El traslado de régimen no tiene como objetivo favorecer a quienes cotizan sobre un salario mínimo, puesto que en los dos regímenes la persona se pensionará con este ingreso, la diferencia consiste en que en los fondos privados se reconoce el derecho con menos semanas de cotización. Seamos claros a ellos no se dirige el proyecto de ley.

Por el contrario, cuando una persona en esos últimos años se gana $10 millones mensuales, su ahorro individual le alcanzará para una pensión de $3,5 millones aproximadamente, esa seria su mesada en los fondos privados. Pero, si se accede a través de Colpensiones, recibirá entre $6,5 y $8 millones, es decir, percibirá mínimo el doble de recursos con la misma cotización. Esa es la razón del famoso proyecto, permitir que las personas de altos ingresos se trasladen a Colpensiones para aumentarles el regalo que el Estado les da.

La pregunta es ¿De donde salen esos $3 o $4,5 millones adicionales que recibe el pensionado de Colpensiones? La respuesta es sencilla, los aportamos todos los colombianos a través del IVA, incluso del que pagan quienes no se pensionan, así como de los recursos que no se invierten en los más vulnerables.

Se calcula que el traslado que se pretende en este proyecto puede costarle al Estado cerca de $35 billones en el mediano plazo, según cálculos del Ministerio de Hacienda. ¿Se imaginan esos recursos invertidos en generar empleo y oportunidades? Una reforma pensional y de protección a la vejez es urgente, pero por ahora debe archivarse esta triste iniciativa.

Si los $3 o $4,5 millones que el Estado les subsidia a los ciudadanos de mejores ingresos se destinara a los más vulnerables, el país podría lograr cobertura universal para todos los adultos mayores con una mesada significativamente más alta y no los veríamos en la calle muriendo de hambre.

Por una persona en el régimen de prima media con pensión de $7,5 millones en la cual se le subsidia cerca de $4 millones, el Gobierno podría otorgar 4 pensiones de un salario mínimo, o beneficiar a 8 adultos mayores con la entrega de medio salario, cifra que resulta ser 4 veces más de lo que hoy perciben quienes pertenecen al programa de adulto mayor.

Los auxilios del Estado no pueden dirigirse a las personas que más tienen, deben ser enfocados en quienes realmente lo necesitan. Por favor legislen por el bien de la sociedad y no en beneficio de unas minorías privilegiadas.