Analistas

Mejor quebrarse que enfermarse

Las dificultades financieras del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Ssggg) ameritan la intervención del gobierno nacional y la férrea voluntad de los diferentes actores para evitar llegar al colapso que se proyecta hoy. La ley ya lo exige y no se ha creado el famoso instituto técnico que evalúe las nuevas tecnologías en salud y que tenga modelos financieros de costo efectividad. De acuerdo con declaraciones del gremio Acemi y de las EPS, la deuda del Fosyga sigue creciendo por recobros y medicamentos no incluidos en el POS. De cada $100 recobrados, $87 corresponden a medicamentos, y hay algunos recién incluidos en el POS que, con los ajustes de precio, no muestran una tendencia a la baja sino todo lo contrario.

Las cifras históricas del Fosyga muestran que los recobros pasaron de $100.000 millones en 2003 a $2.4 billones en 2010. Esta cifra de 2010, representa un 18% del total de los gastos en salud y la tendencia es a seguir creciendo, pues para 2012 el estimado es de $2,9 billones. Medidas como el control de precios deben ampliarse y profundizarse en los medicamentos monopólicos que se incluyeron en el POS en diciembre pasado, donde persisten precios muy superiores a otros países de América Latina e incluso Europa.

El Ministerio de Salud profirió una resolución tope, buscando regular los precios de aproximadamente 160 medicamentos. Algunos laboratorios han manifestado que no venden al valor tope señalado por el Ministerio, y como herramienta para sostener el precio, ofrecen descuento a partir de notas crédito, redimibles en productos adicionales. Con esto se pretendería mostrarle al Gobierno que los precios tope no son reales y el mercado paga precios superiores.

Ejemplos de medicamentos "No POS": Adalimumab (Abbott) tiene un precio en Colombia 140% más que en Perú o 40% mayor que en Canadá. Infliximab (Janssen) tiene un precio 120% mayor en Colombia que en EE.UU. Rituximab (Roche) para artritis y linfoma, el precio es de $5.500.000. Según ofertas recibidas, desde India estarían dispuestos a venderlo por $1.200.000, sin embargo no es posible acceder a este medicamento que tiene cobertura de patente actual en Colombia.

Un ejemplo concreto de una enfermedad insostenible es la hemofilia, pues ante crisis de coagulación se emplean factores hemoderivados, cuyo valor por unidad es de $600 y para la crisis de un sólo paciente se necesitan aproximadamente 50.000 unidades. Dependiendo del tipo de paciente, es posible que el factor se requiera de algún tipo de marca, y ahí el valor por unidad sube a $1.800. Al ser un hemoderivado (proveniente del mismo ser humano), es posible que el paciente produzca anticuerpos y el tratamiento no sea efectivo. En estos casos, es necesario aplicar un factor recombinante cuyo valor por unidad es de $2.500.

En algunos casos, el recombinante no es suficiente, y se requiere una ampolleta adicional que tiene un valor de $12.000.000 y se aplican aproximadamente 100 ampolletas. En otros casos se requiere de Feiba (Baxter) en donde el costo de una crisis puede ser en total de $6.000 millones de pesos. La crisis en el paciente puede provenir de una apendicitis o simplemente de un absceso en una muela. Algunos de estos medicamentos están en el POS y otros no, y en algunos casos el Fosyga ha pagado a las EPS y en otros no.

Esta situación irregular está siendo investigada por la Contraloría pues habría un presunto detrimento patrimonial y algunas EPS serían responsables de cobrar indebidamente medicamentos. Expertos en salud plantean que se requiere una política de precios que elimine los estímulos a que se recobren medicamentos por fuera del POS, que encarecen los costos para el ya deteriorado Sistema de Salud.

La ministra Beatriz Londoño intentará, con un proyecto Conpes y una serie de medidas, obligar a ajustar los precios. Es loable que la Ministra tome decisiones, pero la verdad no solo en Colombia es complicado enfrentar el poderio de los laboratorios internacionales, unos verdaderos monstruos que manejan la industria. Será que sí lo logra?

Ñapa: El abogado Jorge Luis Espinoza, en representación propia y de sus hijos, entuteló en el Tribunal Superior de Bucaramanga a la Canciller Maria Angela Holguin por haber dicho que donde hay un hombre hay prostitución.
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