Analistas

La Murga de Panamá

En 1970 los músicos Héctor Lavoe y Willie Colón grabaron uno de los más importantes álbumes de la discografía del sello Fania: “Asalto Navideño”  (Ver Álbum), que incluyó una de las mejores canciones del legendario dueto: “La Murga”, también conocida por la gente como la murga de Panamá. Colón intentó darle a Panamá, con la canción, un espacio musical de reconocimiento a uno de los puntos geográficos que surgía en la escena de la salsa de finales de los años 60 junto a Puerto Rico y Nueva York. De hecho, el siguiente cantante que ingresó a la orquesta de Colón, luego de la salida de Lavoe fue el abogado panameño Rubén Blades. La Murga es un género musical interpretado por grupos callejeros, usado principalmente en los carnavales en diferentes provincias de Panamá. La Murga fue creada por el músico local Manuel Consuegra Gómez. El domingo pasado, con el despliegue explosivo y mediático del consorcio internacional de medios y sus “Panamá Papers” se armó de nuevo la murga o desorden, pero esta vez, no como en las calles con la música. 

El escándalo comienza con un ataque informático a la firma Mossack-Fonseca. Los dos hombres se unieron en 1986 para crear esta firma de asesoría legal y tienen perfiles y antecedentes diferentes. Jürgen Mossack es hijo de un inmigrante alemán que trabajó e hizo parte del partido Nazi. Ramón Fonseca, por su parte, es escritor y ha ganado varios premios literarios y en los últimos años ha estado ligado a actividades de la política de su país. Mientras Mossack ha sido esquivo a los medios y había intentado mantener un bajo perfil, Fonseca tiene un gusto especial por figurar. El momento de creación de la firma tenía como contexto político un período en donde Panamá estaba bajo el mando del General Noriega, quien recordemos promovió que llegaran a su país dineros del narcotráfico colombiano, especialmente del cartel de Medellín. Con Noriega, se amplificó el ingreso de muchos dólares ilegales a Panamá y se flexibilizaron controles y filtros para crear compañías y abrir cuentas sin muchos requisitos importantes como sí sucede en otros países. Por esto se popularizó el concepto de “paraíso fiscal” que nuevamente revive desde esta semana, y que tanto molesta al gobierno de ese país.

Mossack Fonseca no es la única firma que asesora a los ricos legales e ilegales en crear sociedades y abrir cuentas “off shore” para evadir impuestos y esconder fortunas. Hay decenas de firmas que hacen lo mismo en Panamá y otras partes del mundo. Lo curioso es que haya sido hackeada esa firma en particular y no otras. El origen de la pelea que tienen actualmente el presidente Varela y el expresidente Martinelli podría ser la pista. 

Fonseca se convirtió en asesor del gobierno actual, hasta que hace algunos meses debió renunciar. Hoy, justamente las firmas afines a Martinelli están en cuestionamiento por parte de las autoridades. Ambos fueron socios y ahora están distanciados, muy similar a lo que pasa entre Uribe y Santos.

La discusión de lo que implica la evasión de impuestos va más allá de “Panamá Papers”. La desigualdad económica que hay en el planeta tiene en parte su origen en la elusión y evasión de impuestos de los históricamente más poderosos. Las 62 personas más ricas del mundo tienen una fortuna total igual al dinero y bienes que suma la mitad más pobre del planeta. Cada vez que un rico crea empresas off shore, (así sea de manera legal) está aumentando la brecha, vía menos impuestos. Los 800 colombianos mencionados en la lista probablemente no tengan mayores problemas en la Dian, donde por el marco legal de nuestro país, sólo esa entidad sabrá si han declarado o no los bienes en el exterior (Ver lista). No tiene presentación que alguien que estuvo vinculada con el Estado salga después a crear una firma fuera del país para esconderle dineros al Estado que le dio de comer. Es más un tema de ética, que de ilegalidad.