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El dueño que denunció a uno de sus empleados

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Ecopetrol ha sido indispensable para el crecimiento del país. Si bien su capacidad de generación de caja disminuirá significativamente por la caída de precios del petróleo y la disminución en la producción de crudo en Colombia, su capitalización de mercado sigue alrededor de US$33.000 millones y genera alrededor de 37.000 empleos.

Siendo de mayoría accionaria pública, ha sido eficiente y exitosa bajo la batuta de Javier Genaro Gutiérrez. En 2014 giró alrededor de $10,9 billones en dividendos de los cuales $9,5 billones alimentaron el presupuesto de la nación. Ninguna compañía colombiana genera tantos ingresos como Ecopetrol para el país. Adicionalmente es responsable de 30% del total de exportaciones de Colombia, generando divisas significativas.

A nivel de gobierno corporativo Ecopetrol se acoge a las mejores prácticas. Las directivas han fortalecido sus procesos de administración de riesgos con un enfoque de prevención del fraude, la corrupción, el lavado de activos y la financiación del terrorismo, acciones que le permitieron lograr el segundo puesto en ranking de transparencia realizada por la Procuraduría General de la Nación y el Centro Nacional de Consultoría. Siempre hay riesgos con funcionarios puntuales, situación que le ocurre a cualquier compañía.

Por otro lado PetroTiger es una compañía cuyos accionistas, fondos de inversión internacionales de la mayor reputación, se han enfocado en cumplir con los estándares éticos más rigurosos propios de su actividad. Para un fondo de inversión no cumplir con estos estándares es cerrarse la puerta a inversionistas que los nutren de recursos, lo que sería prácticamente suicidio.

Recientemente la prensa ha tenido una cobertura amplia de un escándalo en el cual estas dos compañías se vieron involucradas en un episodio de corrupción. El expresidente de PetroTiger, el ciudadano americano Joseph Sigelman, está siendo acusado tanto en Colombia como en EE.UU. por fraude contra la compañía y de haber sobornado con aproximadamente $500 millones a un funcionario de Ecopetrol con el fin de conseguir un contrato de US$30 millones, lo cual de probarse constituiría un acto grave de corrupción independientemente de que el contrato nunca se haya firmado ni ejecutado.  

Este presunto hecho de corrupción fue descubierto en una auditoría que realizaron los socios y la junta directiva de PetroTiger durante abril y mayo de 2011, inmediatamente después haber retirado a Sigelman y otros directivos de sus cargos. La compañía denunció a Sigelman y a otros ejecutivos no solo ante la fiscalía colombiana sino también ante las autoridades de los Estados Unidos bajo el Foreign Corrupt Practices Act (Acta de protección contra prácticas corruptas). Esta denuncia sienta jurisprudencia en el país del norte ya que es poco usual que una compañía denuncie a sus más altos ejecutivos  bajo esa legislación. Ecopetrol por su lado también anunció que a principios del 2014 inició investigaciones por el comportamiento de sus funcionarios, con el fin de tomar medidas contundentes al respecto.

En un país donde las prácticas corruptas abundan, los colombianos deberíamos tomar ejemplo de la actitud que de estas compañías ante las prácticas de corrupción, denunciando los hechos a pesar del alto riesgo de que se lesione inmerecidamente su imagen. Si todas las empresas actuaran de esta manera valiente en vez de apostarle a “tapar” los problemas y acolitando los errores de su personal en temas tan graves como su comportamiento ético, seguro limitaríamos significativamente y mucho más rápido el alcance del cáncer de la corrupción.

Ecopetrol y PetroTiger terminaron enredadas por funcionarios presuntamente corruptos. Los socios actuaron como debían hacerlo, denunciando y actuando decididamente para intentar proteger el patrimonio. Cabe anotar que PetroTiger fue eximida, en mayo de 2014, de toda responsabilidad en los hechos por parte del Departamento de Justicia de EE.UU., después de una investigación de dos años y medio y que las directivas de Ecopetrol son completamente ajenas a este entuerto. Creo que en este caso, es importante observar el comportamiento contra la corrupción. Un dueño de una empresa denunciando a uno de sus empleados, muchos escándalos corporativos se evitarían copiando el ejemplo.

Ñapa: Los fondos dueños de PetroTiger están en la búsqueda de un ejecutivo colombiano de muy alto nivel, con experiencia en resolver momentos de turbulencia para sacar adelante a la compañía. Pronto el mercado se sorprenderá con este nombramiento pues tienen unas hojas de vida espectaculares.
 

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