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El alcalde de Seúl, Park Won Soon, ha dado órdenes a los funcionarios de su administración, de iniciar un plan que seguro va a revolucionar la cultura de trabajo no solamente en Corea del Sur y todo Asia, sino en el mundo entero. Corea del Sur, comienza esta noche un proyecto de intentar eliminar la cultura de trabajo excesivo que tienen los habitantes de ese país. El trabajo en modalidad de horas extra se va a combatir apagando a la fuerza los computadores en las oficinas de funcionarios los viernes en la noche. Es común ver un empleado promedio en Corea del Sur trabajar por rangos de 55 y hasta 68 horas a la semana. En algunos países se usa el estándar de 8 horas diarias para servicio público y obviamente en empresas privadas y multinacionales el ritmo depende del jefe que a uno le toque. Gradualmente, Won Soon ira disminuyendo la hora del apagado de los computadores para hacer el cambio menos doloroso. Hoy se apagarán a las 8pm hora local, unas semanas después bajarán a las 7:30pm hora local y para el mes de mayo se dejará definitivamente hasta las 7pm hora local. La medida además va a tener en cuenta medidas excepcionales en casos concretos o puntuales.

La reflexión laboral que se está haciendo en Seúl no es de cuantía menor. Los motivos que llevaron a la decisión, y su respectivo debate político interno se dieron alrededor de la calidad de vida y el estilo de jornada que busca un empleado exitoso. ¿Es necesario quedarse más tiempo en la oficina para rendir más? Racionalmente no, pero los empleados prefieren irse de las oficinas a sus casas después de los jefes, nunca irse antes. Razón cualitativa y muchas veces inconsciente. Una primera aproximación que tuvieron fue pedirle a la gente que se fuera a sus casas a determinada hora, pero la mayoría no lo hacía. Decidieron entonces cerrar la opción y al apagar computadores y redes de conexión al empleado lo forzaban a irse. Tan grave es el asunto culturalmente, que con el anuncio de la decisión del Won Soon, el 67% de los funcionarios del gobierno de Seúl pidió una excepción y no participar en el programa. Esto quiere decir que la gente todavía no ha aterrizado que el problema es de marca mayor.

Los japoneses han vivido con esta tragedia, pues hace dos años, ese país tomó medidas similares limitando a 100 horas extra mensuales por empleado. La terrorífica epidemia llamada “karoshi”, o suicidio por exceso de trabajo, venía en aumento. En 2015, más de 2.100 personas se suicidaron por causas relacionadas con su horario laboral, según el Ministerio de Trabajo. Luego de la reconstrucción después de la II Guerra Mundial y en toda la segunda mitad del Siglo pasado, Japón fue creciendo dentro de una cultura social donde era normal ver el fenómeno de querer trabajar todo el día. Ser vago es mal visto dentro de las familias y la cultura de eficiencia y optimización son de particular arraigo en la tradición milenaria.

La noticia de Seúl debe llamar a nuestra reflexión también, pues aquí en Colombia existe una cultura también de rebusque, recursividad y exceso de trabajo. En muchas familias las cabezas de hogar tienen más de un trabajo asi que los números de horas extras están muy por encima de Japón y Corea del Sur. ¿Es sano eso para la economía, la salud y el nivel de vida? Por supuesto que no lo es. El próximo gobernante debe revisar las estructuras laborales, no sólo en términos de valor del salario y beneficios. El número de horas cuenta. Antes de que toque hacer Ctr + Alt +Del.