Analistas

Colombia gana hoy

Esta noche desde el Levi´s Stadium de Santa Clara, California, estaré viviendo de cerca una vez más la participación de una Selección Colombia en la durísima y legendaria Copa América. Se cumplen 100 años del torneo, que comenzó llamándose Campeonato Sudamericano y en donde en sus primeras ediciones por lo general sólo participaban las grandes potencias del sur del continente: Brasil, Argentina, Chile y Uruguay. En total de las 44 ediciones que se han disputado, 15 títulos corresponden a Uruguay, 14 a Argentina y ocho a Brasil. Colombia únicamente ha jugado dos finales, una la perdimos en 1975 frente a Perú y la otra corresponde a nuestro único título en El Campín de Bogotá frente a México con el recordado gol del defensor Iván Ramiro Córdoba en 2001.

Siempre que tengo la oportunidad de ver un juego de la Selección Colombia recuerdo el primero de todos que vi en El Campín cuando tenía 11 años de edad. Mi papá, que por años ya me había acostumbrado a que lo acompañara a su trabajo dominical en el estadio a ver decenas de juegos de Millonarios o Santa Fe, me llevó con uno de mis amigos de colegio a ver a la Selección de Polonia, la atracción de turno. Polonia nos visitó para un juego amistoso el domingo 17 de Julio de 1983 y recuerdo que el partido terminó 1-1 con el sufrido gol de nuestro empate por parte de Ernesto Díaz. El equipo europeo venía de ser protagonista importante del Mundial España 82 llegando a disputar el tercer y cuarto puesto con Francia. Nuestra Selección, que justo se estaba preparando para la Copa América de ese año donde enfrentaría a Perú y Bolivia, jugaba en esa época con el uniforme anaranjado con la banda tricolor.

Mucho ha cambiado desde ese equipo que vi por primera vez con Pedro Zape, Norberto Molina, Hernan Darío Herrera, Pedro Sarmiento, Norberto Peluffo, Alex Didí Valderrama y Anthony de Ávila, al que veremos esta noche con David Ospina, Christian Zapata, Juan Guillermo Cuadrado, Carlos Bacca y James Rodríguez. En los años 80 solo Carlos Valderrama se fue a jugar al Montpellier de Francia, mientras hoy casi todos nuestros seleccionados están o estarán pronto en los grandes equipos de las importantes ligas europeas. La gran diferencia es que han avanzado en nivel de profesionalismo, son mucho más estructurados mentalmente y compiten contra los mejores jugadores del planeta cada fin de semana. 

Estados Unidos está aprovechando la organización e invitación de esta Copa América Centenario para mostrarle a la Fifa y a las confederaciones de Suramérica y Centroamérica que a partir del escándalo del FifaGate, que comenzó en mayo del año pasado, las reglas de este deporte y las condiciones económicas van a depender en alto grado de la injerencia norteamericana. Para el caso de nuestro país, a finales del torneo tendremos noticias del juicio a Luis Bedoya, expresidente de la Federación, quien aceptó dos delitos ante la justicia gringa. Cuesta trabajo creer que sea coincidencia que el juicio haya sido programado para la semana del 23 de junio en Nueva York, y que la final del campeonato se juegue en New Jersey el domingo 26. Dos eventos demasiado cerca en el tiempo y distancia que parecen aislados, pero no lo son.

Como el fútbol no se puede desligar de su contexto, esta Copa América tiene unos ingredientes mezclados con intereses en los turbulentos momentos políticos y socioeconómicos que se viven en la región. Argentina, Venezuela, y especialmente Brasil, que sigue preparando los Juegos Olímpicos, quieren tener un respiro deportivo en medio de sus realidades. EE.UU. y México quieren demostrar que pueden ganarle a Suramérica su Copa América y serán los grandes rivales a derrotar. 

Hoy nos toca a nosotros enfrentar a EE.UU. que en Copa América nunca nos han ganado. En 2007 en Venezuela ganamos con gol de Castrillón y antes de eso 4-1 en Uruguay 1995, en partido por el tercer lugar, con goles de Luis Quiñonez, Carlos Valderrama, Faustino Asprilla y Freddy Rincón. Hoy les ganamos de nuevo.