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En el pasado Consejo de Ministros, el Presidente señaló que la cartera viene decreciendo y que el Pacto por el Crédito no ha cumplido su propósito de reactivación, en particular el objetivo de financiar iniciativas asociativas y comunitarias. En efecto, la cartera se contrajo en términos reales en 2023 y 2024, comportamiento que obedeció a varios factores macroeconómicos. Durante esos años, la economía colombiana experimentó una desaceleración importante y la inflación se ubicaba muy por encima del rango meta, por lo cual, la política monetaria se tornó contractiva, con una tasa de interés de 10,25%.
El Pacto por el Crédito nace en septiembre de 2024 justamente como una respuesta a la desaceleración que estaba exhibiendo la economía. Nace como un pacto con el Gobierno Nacional, pero ante todo como un pacto con los colombianos, para promover la inclusión financiera y dinamizar la irrigación de crédito, con sus consecuentes efectos favorables sobre la actividad económica. Su objetivo fue impulsar el crédito en cinco sectores estratégicos definidos conjuntamente con el Gobierno: turismo, manufactura, economía popular, agro y vivienda. La meta fue ambiciosa: desembolsar $253 billones en un plazo de 18 meses, concentrando esfuerzos en segmentos estratégicos para el desarrollo productivo y regional del país.
Hoy, luego de ocho meses de implementación, los resultados del Pacto por el Crédito han sido contundentes e indiscutiblemente positivos. Según el informe más reciente de la Superintendencia Financiera, entre septiembre de 2024 y abril de 2025 se han desembolsado $102 billones, lo que representa un crecimiento de 18% anual, una cifra bastante superior a 8% de crecimiento de los desembolsos al resto de la economía. Además, comparando frente a los primeros ocho meses de línea base antes del Pacto, los desembolsos se han incrementado en $37 billones, lo que quiere decir que en menos de la mitad del tiempo se ha cumplido más de la mitad de la meta de incrementar los desembolsos en $55 billones. Estas cifras evidencian que el Pacto ha sido una herramienta eficaz para impulsar el crédito, responder al entorno económico y cumplirle al país.
Adicionalmente, las cifras oficiales respaldan el impacto del Pacto por el Crédito en segmentos clave de la economía. Las micro, pequeñas y medianas empresas han sido protagonistas en esta reactivación: con corte a abril de 2025, 46% de los desembolsos se ha dirigido a micro y pequeñas empresas. En detalle, su participación en los créditos desembolsados al sector agro alcanza 76%, seguida de turismo (60%) y manufactura (35%). Asimismo, el Pacto ha contribuido a fortalecer la economía popular y a cerrar brechas regionales: los departamentos con mayor participación en los desembolsos destinados a este segmento han sido Nariño (9,7%), Valle del Cauca (8,3%) y Cundinamarca (7,9%). Estas cifras, públicas y verificables, muestran de forma clara que el Pacto ha tenido un alcance amplio, equitativo y efectivo.
Por supuesto, aún persisten retos importantes. El entorno económico continúa siendo exigente, y es fundamental seguir avanzando en soluciones conjuntas que fortalezcan el acceso al crédito, especialmente en las regiones y entre los segmentos más vulnerables, así como en el sector de economía popular. Desde el sector financiero reiteramos nuestro compromiso con el desarrollo del país y confiamos en que el diálogo colaborativo entre el sector público y privado, como el que dio origen al Pacto por el Crédito, seguirá siendo clave para generar resultados concretos y sostenibles en beneficio de todos los colombianos.
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