Analistas

Olímpicos muy sociales

Como ha venido sucediendo recientemente en la entrega de los premios Oscar, los Emmy, los Grammy y el famoso SuperBowl, que celebra la final del campeonato de fútbol americano en los Estados Unidos, una gran parte de la diversión y del espectáculo alrededor de estos eventos, sucede fuera de los teatros y estadios.  Las redes sociales se han convertido en un ambiente donde se reúnen los espectadores de manera virtual a compartir experiencias, opiniones y detalles, generando inmensas cantidades de contenido interactivo incluso con los mismos protagonistas, presentadores y jugadores.

Paradójicamente y en lo que parecería un intento de “tapar el sol con un dedo”, faltando pocos días para el inicio de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el Comité Olímpico Italiano (CONI) anunció la prohibición expresa a los deportistas italianos participantes, del uso de las redes sociales, tanto Facebook como Twitter, durante todo el evento, con el agravante de que quien viole la regla, será multado con cerca de 100.000 euros. Lo que ha sido llamado por muchos como el “Silencio Olímpico” contrasta con la decisión de la Jefatura de Misión de la delegación mexicana, quien les dará libertad absoluta a sus 102 deportistas para que utilicen a su antojo las redes sociales y cualquier otro tipo de expresión electrónica.  La decisión de los mexicanos parecería estar mas a tono con el desarrollo tecnológico actual y la creciente penetración de las redes sociales en el mundo del entretenimiento, los deportes y la farándula. Parece ilógico que se pretenda prohibir a los fanáticos el derecho a estar al tanto de la vida de sus ídolos, hacerles llegar sus comentarios, o simplemente enterarse un poco mas en detalle sobre cómo es el mundo de los atletas profesionales.

Como evidencia de la importancia que tienen estos medios de comunicación modernos en la sociedad actual y como una forma de demostrar su deseo de modernización, a un nivel más general de la competencia, el Comité Olímpico Internacional  (COI) ha expresado su aval sobre el uso de cualquier herramienta de comunicación en Internet así como en las redes sociales y ha exhortado a los atletas participantes a que comenten a través de estas vías sus experiencias. El COI ha definido expresamente un conjunto de reglas para los deportistas, que entre otras cosas, prohíbe la transmisión de fotografías del interior de la Villa Olímpica so pena de ser descalificados de la competencia.  

Otra movida muy interesante y que de nuevo confirma como las redes sociales son parte fundamental de una estrategia multidimensional de comunicaciones y de relaciones públicas para cualquier evento, es el lanzamiento del portal “Olympic Athlete’s Hub” donde los fanáticos de los deportes podrán seguir en un mismo sitio, las actualizaciones en redes sociales de los atletas que participen de la contienda que comenzará el 27 de julio. El “Hub” permite encontrar los enlaces a los perfiles en Facebook y Twitter de los deportistas, las últimas actualizaciones en ambas redes sociales, el número total de fans, así como participar en concursos relativos al evento.

Pese a las prohibiciones y las limitaciones impuestas por algunos países y por la organización, con la creciente penetración de teléfonos móviles inteligentes, tabletas y computadores portátiles, está claro que las de Londres serán las justas con más número de “trinos”, videos, fotografías y “likes” de la historia, permitiendo a los espectadores un acceso al evento sin precedentes.  Al mismo tiempo el tráfico esperado en Londres en las redes sociales será, varios órdenes de magnitud más grande que en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, cuando Twitter contaba con escasos 6 millones de usuarios, una cifra irrisoria comparada con los mas de 140 millones de usuarios que tiene en la actualidad.

Tanto para organizadores como para protagonistas, resulta imposible dejar de acoger el poder y la influencia que las redes sociales tienen hoy en día y que simplemente benefician al espectáculo, permitiendo a millones de personas acceder a aspectos de cualquier evento, que trascienden la mirada del aficionado común e incluso, la de los medios de comunicación convencionales.