Analistas

Invirtiendo como un “rock star”

El viernes pasado cuando Facebook salió por primera vez al mercado público de acciones Nasdaq, una gran cantidad de individuos y fondos de inversión que ayudaron al financiamiento del gigante de las redes sociales en sus inicios, tuvieron la oportunidad de vender algunas de sus acciones por un precio considerablemente mayor al que invirtieron originalmente.

Uno de los más sonados es la firma norteamericana Elevation Partners, creada en el 2004 con un capital cercano a los 1.900 millones de dólares, como un vehículo de inversión en compañías de medios, tecnología y entretenimiento. Uno de sus socios y accionistas es el músico irlandés Bono, co-fundador de la banda U2, quien gracias a la espectacular valuación obtenida por Facebook, al menos en papel, se ha convertido en el más grande millonario en su profesión, desbancando al ex-Beatle Sir Paul McCartney.

Las potenciales ganancias de Elevation Partners gracias a Facebook seguramente acallarán a algunos que en el año 2010 tildaron a Bono como uno de los peores inversionistas de Estados Unidos, luego del fracaso sufrido con la compañía Palm y con su apuesta en la revista Forbes que al igual que otras publicaciones de negocios tradicionales ha sido víctima de la crisis y de los cambios en los hábitos de consumo de los usuarios.

En el caso de Palm, donde Elevation puso más de 400 millones de dólares con la esperanza de revolucionar el mundo de los "Smartphones" con un innovador sistema operacional, la adquisición por parte de HP a pocos días de que la compañía se fuera a la bancarrota le permitió recuperar su inversión y una modesta ganancia.

La pregunta que muchos se hacen es ¿cuál es el valor que un personaje famoso o una celebridad aporta a una institución financiera o a cualquier negocio en general? En el caso particular de Elevation Partners, aunque entre sus socios se encuentran un ex banquero y un par de ex ejecutivos de Apple  es evidente que el alto perfil del cantante de U2 en los círculos filantrópicos y su participación en programas para la lucha contra la pobreza y la erradicación del Sida pudieron servir como atractivo para que algunos fondos de pensiones hayan decidido invertir con el artista. Por otro lado, es innegable que alguien que ha ganado 22 premios Grammy y que ha participado en proyectos exitosos al lado de ejecutivos como Steve Jobs puede aportar un conocimiento profundo e invaluable sobre la industria de medios y la tecnología, lo cual es crítico a la hora de decidir donde se invierte.

Robert Pittman, quien empezará como anunciador de radio a sus escasos 15 años para luego convertirse en el ejecutivo estrella de MTV y posteriormente de AOL TimeWarner es otro caso donde un personaje con excelente reputación mediática y una carrera destacada se convierte en un exitoso inversionista. Pittman al salir de AOL fundó junto con algunos otros ejecutivos amigos suyos el fondo Pilot Group, que se ha anotado varios éxitos gracias a su participación temprana en compañías como Zynga, uno de los pioneros de los juegos sociales y la inversión de 3,5 millones de dólares en DailyCandy, un sitio de internet especializada en información para mujeres sobre temas como moda, belleza, alimentación, cultura y viajes, la cual fue luego vendida a la cablera Comcast por 125 millones de dólares. 

Como también lo demuestran las fallidas incursiones de actores como Bruce Willis o Jennifer López en el mundo de los restaurantes, el que haya o no celebridades dentro de las juntas directivas o accionistas de un negocio no hace la diferencia. Al final, el conocimiento profundo, la experiencia y trayectoria en una industria, más allá de su fama internacional, como en el caso de Bono o de Pittman son el ingrediente mas importante para asegurar el éxito.