Analistas

Innovar por innovar

Si alguien sabe de telefonía móvil y en particular de los sistemas operativos que están detrás de nuestros teléfono inteligentes, es Andy Rubin. El señor Rubin tiene más de 20 años detrás de compañías exitosas que han transformado la industria radicalmente. A principios de siglo, fue parte del equipo fundador de la empresa Danger, cuyo objetivo principal fue la creación de un dispositivo móvil estilo con funcionalidades de asistente digital personal (PDA por sus siglas en inglés) y de mensajería llamado “Sidekick”, el cual tuvo gran éxito en los Estados Unidos convirtiéndose en el predecesor de los mundialmente conocidos “blackberries”. Danger fue posteriormente adquirida por Microsoft, transacción que años mas tarde tuvo el mismo fatídico final que Nokia en las manos del gigante de Redmont.  

En 2003, Andy dejó la empresa para fundar Android Inc., con el objetivo de crear el sistema operativo universal de los teléfonos móviles, lo cual un par de años más tarde enamoró a Google, quien terminó por adquirirla por unos US$50 millones. Luego de la adquisición, Rubin no abandonó el barco y se unió a las filas de Google donde estuvo encargado del desarrollo de Android hasta 2013, posicionándolo como el sistema operativo móvil mas usado del mundo. Posteriormente trabajó en varios proyectos de robótica con Google y finalmente decidió aventurarse de nuevo a crear empresa, esta vez con el objetivo posiblemente más ambicioso que se hubiera propuesto en su vida. Hace unos días finalmente anunció los primeros productos de su nueva compañía llamada Essential, la cual se va a dedicar al hardware en 70% en términos de tiempo y recursos, pero no solo el propio, sino el de otros que les quieran proponer desarrollar juntos, en un modelo tipo marca blanca. 

Essential arranca con un teléfono móvil y con la promesa de un dispositivo para el hogar, que inicialmente parece seguirle los pasos al Echo de Amazon y a Google Home. La idea de Rubin con estos productos, según el mismo, no es hacer dinero ni ganar participación de mercado, sino innovar con el objetivo de resolver los problemas que los usuarios actualmente tienen y que otras empresas como Apple, Google o Samsung no entienden debido al hecho de estar enfrascados en una batalla de rentabilidad y retorno a inversionistas.

Para muchos, el primer teléfono de Essential, no tiene nada que no existiera ya, nada revolucionario, sino que más bien carece de funcionalidades que ya son casi estándar en productos de alta gama como el ser resistentes al agua y el hecho de que funciona sobre Android, no le permite mayor nivel de diferenciación con productos similares de otras marcas.

La pregunta que todavía no tiene respuesta es ¿por qué invertir (o gastar) dinero, recursos y tiempo en buscar innovación en un espacio donde el retorno es marginal? ¿Tiene sentido innovar por innovar? 

La situación de la tecnología móvil hoy en día es radicalmente diferente al de hace 10 años cuando Apple introdujo su iPhone, generando una ola disruptiva sin proporciones, o el de la industria automotriz hace unos años cuando Tesla se aventuró a producir vehículos 100% eléctricos. Lo que la historia nos ha demostrado es que los genios locos e incomprendidos, son precisamente los que se atreven a contrariar a la lógica y terminan consiguiendo grandes cosas. Es innegable que Andy Rubin es una de esas mentes brillantes de nuestro tiempo que más vale tener en cuenta y ojalá nos demuestre a los incrédulos que estábamos equivocado al dudar.