Sears Roebuck, la compañía detrás de la marca de tiendas por departamentos Sears fue fundada en los Estados Unidos en 1886 por Richard Warren Sears, quien se asoció con Alvah Roebuck para convertirla en la más grande de su género en la unión americana y luego, extender su presencia por el resto del continente. Desde sus comienzos a fines del siglo XIX, los catálogos de Sears transformaron por completo la vida de millones de consumidores, pues ofrecían artículos exóticos de los que habían leído o visto en la televisión. En sus años de oro, llegó a tener locales en 17 naciones, pero décadas mas tarde su falta de innovación la obligó a irse de la mayoría.

Sears ingresó a Colombia por Barranquilla abriendo allí su primera tienda en agosto de 1952 para luego establecerse en Bogotá en julio de 1954, marcando el inicio de una nueva etapa del comercio al por menor en el país que ha continuó evolucionando de manera acelerada por varias décadas. Al igual que muchas otras cadenas de tiendas por departamentos de su época, Sears se enfocó en competir con otros minoristas a través de una oferta de valor que incluía en la experiencia de compra servicios de posventa, entregas a domicilio y pagos con crédito propio, permitiendo que los productos importados se volvieran asequibles para el consumidor local.

En 2004 Sears fue adquirida por Kmart como parte de una estrategia fallida de consolidación y rescate liderada por el multimillonario americano Eddie Lampart. Catorce años mas tarde, en 2018 la empresa se tuvo que acoger al llamado Capítulo 11 de la Ley de Quiebras, esquema que le ha permitido seguir operando mientras reestructura sus deudas y busca un camino para sobrevivir.

La historia de Sears no es única, decenas de marcas increíblemente exitosas en el mundo del “retail”, han venido perdiendo relevancia en el mercado con el crecimiento exponencial del comercio electrónico y tendrán que enfrentarse a una suerte similar en el futuro cercano. La pandemia del covid-19 que ha mantenido a la población mundial en sus casas por varios meses, ha sido un catalizador para la depuración de la industria de comercio al por menor. Es así como los centros comerciales que han tenido un papel protagónico por varias décadas a nivel global, siendo espacios que atraen tráfico de personas y permitían la convivencia simbiótica de tiendas pequeñas y grandes, hoy están enfrentando una tormenta de proporciones nunca vistas.

En medio de esta crisis, todo indica que Amazon podría convertirse en el “caballero de la armadura de plata” que viene a darle una mano a las empresas operadoras de los golpeados minoristas y a los dueños de los centros comerciales. El gigante del comercio electrónico se encuentra pescando en río revuelto adelantando conversaciones con varios de estos jugadores para convertir locales vacíos en bodegas donde se procesen las órdenes de comercio electrónico.

Todo indica que esos espacios que hasta hace poco fueron ocupados por tiendas de formatos múltiples, en cuestión de meses podrían verse transformados en almacenes logísticos secundarios que contribuyan a un aumento de la capilaridad de distribución y a una disminución en los costos operativos de logística de Amazon. Este fenómeno no es exclusive de los Estados Unidos, pues ya ha venido sucediendo en China y no tardará en llegar a muchos otros países a medida que el comercio electrónico continúe creciendo y los consumidores demanden tiempos de entrega mas cortos que requieren una infraestructura logística en proximidad cercana a sus hogares.