Analistas 19/12/2020

Impresión 3D y transformación digital

Una de las más importantes tecnologías para desarrollar la transformación digital en la industria es la impresión 3D, nombre popular dado a la Manufactura Aditiva (MA).

Con esta tecnología, a partir de diseños digitalizados, se fabrican productos mediante la impresión de capas sucesivas de materiales, tales como: plásticos, metálicos, cerámicos, alimentos, e incluso, tejidos humanos. Tiene gran potencial en la manufactura de prototipos y de pequeños lotes de producción, especialmente en la fabricación de productos únicos y personalizados, a costos asequibles.

A nivel mundial, aún es una tecnología con un lento nivel de adopción, cuyo uso alcanzará un valor estimado de US$15 billones en 2020, y se estima una tasa de crecimiento anual compuesto de 24 % para los próximos años. De acuerdo con el Observatorio de Economía Digital de Colombia, en 2018 4,8 % de las empresas grandes del país habían adoptado esta tecnología, valor bastante bajo si se compara con una medición realizada por EY en 2019, que reportó una adopción de 65 % en 13 países de Europa, Asia y Norteamérica.

Acelerar la adopción de la MA es un imperativo fundamental para la competitividad futura de la industria y la sostenibilidad ambiental, pues trae grandes beneficios como: (i) viabilizar la producción en serie de productos de baja demanda; (ii) reducir los requerimientos en inventarios al permitir la fabricación bajo pedido, tanto para componentes de alto costo y baja demanda, como para ciertos productos que requieren alto nivel de personalización, tales como implantes médicos; (iii) aumentar la vida útil de muchos productos que hoy en día pierden su funcionalidad por falta de disponibilidad de repuestos que con los costos asociados a la cadena de suministro de hoy no son económicamente viables; (iv) reducir el impacto ambiental al producir cerca al lugar de consumo; (v) permitir la desintermediación de la cadena de valor al universalizar el acceso a los medios de producción; (vi) habilitar un alcance global para la comercialización al facilitar la producción cerca al lugar de consumo; y (vii) hacer económicamente viable la producción de productos personalizados y únicos.

Estos tres últimos factores son especialmente significativos para potenciar las industrias creativas, específicamente industrias del diseño de objetos exclusivos a baja escala de producción, tales como joyería, decoración y artefactos domésticos entre otros.

Al mirar en prospectiva, igual a como sucedió en los años ochenta y noventa con la computadora personal, en algún tiempo la MA no solo será utilizada por la industria, sino que será adoptada por los consumidores, y cada hogar tendrá una impresora 3D (o al menos existirá un centro de manufactura digital en cada vecindario y en cada nodo industrial); trayendo como consecuencia que para muchos productos cambiará el modelo de negocio de la venta de productos físicos a la venta de derechos de reproducción, tal como ha sucedido en otras industrias como la música y los libros.

Una de las mayores barreras de acceso para adoptar la MA tiene que ver con el alto costo de los insumos y el bajo desarrollo de centros de manufactura digital, pero igual que con otras tecnologías, estas barreras desaparecerán paulatinamente, por lo cual es el momento de visualizar el futuro y preguntarnos:

-¿Cómo cambiará la estructura de costos de mi industria con la adopción de la MA?

-¿Cuáles productos migrarán a un modelo de venta de derechos de reproducción?

-¿Qué tan atractivo es el mercado que se abre para la fabricación de productos personalizados y de producción bajo demanda?

-¿Cómo cambiará el mapa global de localización de las fábricas?

Responder estas preguntas permitirá desarrollar una hoja de ruta que facilite las decisiones de inversión y de innovación para asegurar una adecuada mezcla entre la manufactura tradicional y la MA.