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La Cédula Cafetera

La Cédula Cafetera es uno de los instrumentos más importantes que posee el gremio cafetero. Sirve no sólo como identificación y reconocimiento de la calidad de federado, sino como medio para transacciones y acceso financiero.

 
Fue la primera red que existió en Colombia de tarjetas inteligentes, con chip y banda, para los federados de un gremio disperso por toda la geografía nacional, otorgándoles la posibilidad de acceder a los servicios financieros sin necesidad de ser clientes de un banco y sin costo.
 
En el 2004 iniciamos el proyecto de agregar valor a lo que simplemente era un documento de identificación, para convertirlo además en un instrumento para hacer transacciones, recibir el pago por la venta del café y hacer compras con esos recursos en el comercio de cada municipio, al mismo tiempo que retirar dinero en los mismos establecimientos. El gran problema que enfrentábamos era cómo hacer llegar efectivo a 550 municipios, la mayoría alejados, para garantizar el pago de contado del café, en el sitio de producción.
 
Implementamos un sistema que hoy cuenta con 420.000 tarjetas emitidas, que opera con 2.500 datáfonos, y con acceso a los cajeros automáticos de todo el sistema financiero. Posteriormente adaptado a la banca móvil, que le otorga la posibilidad al caficultor de hacer las transacciones desde su finca, trasladando los recursos de su cédula cafetera al establecimiento de comercio. Puede el agricultor, por medio de su tarjeta adquirir minutos de celular sin desplazarse al pueblo, y recibir el pago de su café sin necesidad de cheque, evitando el riesgo de manejar efectivo.
 
A través de la Cédula Cafetera se desembolsaron créditos de renovación por más de $1 billón a más de 150.000 agricultores, en cuotas mensuales para garantizar la manutención de los caficultores, que implicaron más de dos millones de operaciones de desembolsos, sin tener que acudir a sucursal bancaria de ningún municipio. Con el mismo instrumento se recaudan las cuotas de los créditos, ahorrándole al campesino tiempo y gastos por el desplazamiento. Con el auxilio de Colombia Humanitaria se atendió a más de 200.000 cafeteros afectados por el invierno transfiriendo los recursos para controlar la roya. Más de 50.000 cafeteros recibieron a través de este instrumento el auxilio de Ferti-Ya para compra de fertilizantes. 
 
Los auxilios del gobierno al campesino han llegado a través de la cédula, y las compañías internacionales compradoras de café especial han utilizado la Cédula Cafetera para garantizar que el sobreprecio llegue directamente al agricultor.
 
El chip de la Cédula del agricultor contiene 17 variables provenientes del Sica, Sistema de Información Cafetera, que son fundamentales sobre su finca y su familia. Esta base de datos es exclusiva de los cafeteros, y un activo muy valioso que mantiene actualizados 37 datos: la composición familiar, la vivienda, el número de árboles, la edad, la distancia entre árboles, el tipo de sombra, etc, todos indispensables para estimar la producción del predio y con la información agregada, diseñar políticas de apoyo a la familia campesina. A su información puede acceder el productor por internet.
 
Defender el Sica, propiedad del Fondo Nacional del Café, y la Cédula Cafetera Inteligente, sistema que aspiran a imitar todos los gremios, son responsabilidad del Gobierno y de la Federación. No puede permitirse que se pongan en duda su veracidad y efectividad, ni por los enemigos, ni por funcionarios del gobierno.
 
El odio visceral del movimiento de Dignidad Cafetera no puede pretender deslegitimar el Sica y la Cédula Cafetera, dos de los activos más valiosos de los cafeteros y su gremio, a través del cual se han transferido, en 5 meses,  subsidios para 3.877.000 sacos de café, prácticamente toda la producción registrada en el periodo, beneficiando a 192.285 cafeteros con 936.449 facturas tramitadas. Medido en términos de transacciones financieras sería casi un imposible lograrlo sin el apoyo de un operador de la categoría del Banco de Bogotá.
 
Es increíble que se busquen sistemas alternativos para satisfacer intereses de unos pocos. Sólo falta que los promotores del paro se resistan a recibir billetes del Banco de la República, por considerarlo responsable de la revaluación, que tanto afecta a los cafeteros.