Por eso, más allá de quién resulte ganador, hay una conversación que Colombia sigue aplazando. La reconciliación no puede ser una promesa de campaña ni una consigna electoral. Debería convertirse en una política de Estado y en una responsabilidad ciudadana
Defienden un paternalismo político a través de unas políticas clientelares que exceden lo defendible, incluso para muchos votantes de izquierda
Lo que se debe entender de Antioquia es que es una región que no vota contra el cierre de brechas o los programas sociales; vota por una forma distinta de construir país