Analistas

Apertura cubana (I)

La Habana sorprende por su espectacular belleza. Sus edificios tienen varios estilos arquitectónicos: colonial, barroco, neoclásico, republicano y moderno. Están en proceso de reconstrucción y harán de La Habana, sin duda, una de las ciudades más emblemáticas del mundo.

Dice la historia que la mafia en la década de los 50, consciente de los atractivos de La Habana, pretendió construir el “triángulo turístico” Miami – La Habana – Las Vegas para lo cual habían negociado con Batista, pero la revolución de Fidel y Raúl se interpuso y hoy todos conocemos la historia del proceso político institucionalizado.

Cuba importa US$2.000 millones en alimentos y van a requerir mucho más porque el turismo crece exponencialmente: En el año 2014, entraron tres millones de turistas, de los cuales, 80.000 eran de los Estados Unidos. Para este 2016 esperan cuatro millones de turistas, 200.000 de ellos norteamericanos y la meta es que en tres años la cifra ascienda a seis millones y la tercera parte sería estadounidenses. Todos ellos tendrán que ser atendidos y habrá que invertir en infraestructura hotelera, aeropuertos y suministro de servicios de alimentación, hotelería y turismo.

Hay cambios en las políticas de Estado y hasta en las libertades sociales y sexuales en la vida de la Isla, y ahora están en etapa de apertura. Raúl ha introducido una serie de reformas que están llevando a una transición política para un gran viraje hacia un futuro moderno y ocurre una serie de hechos relevantes que son necesarios estudiar. Por ejemplo: la revolución igualitaria en materia económica. Ya hay 143 actividades que se pueden desarrollar por iniciativa privada de los cubanos, lo cual, antes era imposible. Ya hay gente con recursos porque han tenido la oportunidad de emprender sus negocios y empiezan a sentirse las tensiones sociales por las diferencias en los ingresos económicos que antes no existían.

El modelo hacia el que caminan es mucho más parecido al de Vietnam que permite la participación y el desarrollo privado dentro de una organización del Estado. Todo eso ha provocado que haya más de 100 vuelos al día que llegan a La Habana de todas partes. Es un gran salto.

Raúl ha tenido su propio proyecto político y su programa económico y social, desde que asumió el mando en el año 2006, por la enfermedad de Fidel. Su mandato llegaba hasta el 2008, pero tuvo que ser interrumpido. Raúl tomó posesión definitiva en 2008.

Los cubanos explican que ellos son “doble hermanos”, no solamente son hermanos de sangre, también son hermanos de revolución, aparecen siempre juntos en todas las fotos familiares y en la Sierra Maestra, son muy unidos a pesar de sus diferencias en la manera de ser y ejercer la presidencia. Fidel es más conversador, abierto, busca a la gente para hablar. Raúl, por el contrario, es mucho más cauto, reservado, los discursos son diferentes, para todo tiene un plan y es más calculador.

Es famosa la explicación de Raúl que daba cuando discutía con líderes de Estados Unidos: les manifestaba que en Cuba también existen dos partidos: el partido de Fidel y el partido de Raúl, es decir, que en Cuba también hay bipartidismo.

Fidel es más orientado hacia el deporte y Raúl hacia la cultura, dos enfoques de gobierno, pero un mismo propósito. Fidel también le dedicó parte de su mandato a avanzar en ciencia y tecnología con el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, priorizó el desarrollo del interferón (agente inmune), las investigaciones del cáncer de pulmón y las lesiones en el pie del diabético.