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Este artículo también podría llamarse “El trumpismo como enfermedad del alma” y se refiere a un fenómeno global de renuncia a la ética y la razón, que en esencia son la “condición humana” en términos de Anna Arendt. La reflexión sobre la búsqueda de la verdad o su abandono en la actualidad tiene un elemento filosófico en la producción “Lux” (¿verdad?) lanzada recientemente por Rosalía, que cita a Simone Weil, la pensadora y activista francesa de comienzos del siglo XX que dedicó su vida a la búsqueda trascendente para sanar el alma. ¿Cómo las redes sociales están trastornando la esencia de la humanidad?
Para Weil, la verdad no se conquista mediante el esfuerzo voluntarista, sino mediante un estado de apertura que permite ver el mundo sin las distorsiones del ego. Se fundó en Kierkegaard, que sostuvo que la verdad se entiende como una experiencia que cada individuo debe asumir desde la interioridad y la elección. Weil murió como víctima de la guerra, compartió época con Arendt, una emigrada por la persecución racial, en la década de los 30 y el inicio de la Segunda Guerra Mundial cuando la esfera pública se deterioró y quedó capturada por la propaganda. Fue una reflexión sobre el totalitarismo.
Compartieron escena con Bonhoffer, quien murió en la Alemania nazi, por sus críticas sobre la estupidez humana. Ellos sostuvieron que la búsqueda de la verdad implica también una tarea política: resguardar un espacio en el que los hechos resistan presiones ideológicas y donde el juicio pueda ejercerse de manera abierta.
Popper, por contraste, también, una víctima de esa época, ubica la búsqueda de la verdad en el terreno del conocimiento científico. La ciencia avanza mediante conjeturas que se someten a pruebas que podrían refutarlas. Lo valioso no es la certeza, sino la disposición a corregir errores.
¿En qué están quedando hoy la razón y la ética que propusieron en medio de la profunda crisis de la humanidad que enmarcó la Segunda Guerra Mundial? Estos marcos contribuyeron a construir el mundo de la posguerra. ¿Estamos abandonando la ética y la razón?
En la sociedad actual, Levinas se mueve hacia una ética que se revela en la responsabilidad ante el otro. Byung-Chul Han en “La sociedad de la transparencia”, la ética surge de la capacidad de acoger la presencia del otro como distinto, sin absorberlo ni instrumentalizarlo. No se trata solo de entender, sino de hacerse responsable.
Estas perspectivas valoran la búsqueda de la verdad, la ética y la razón como esencia del ser humano y la civilización en construcción. La apropiación existencial (Kierkegaard), la crítica racional (Popper), la defensa de lo público (Arendt), la responsabilidad ética (Levinas), el valor de la búsqueda individual del sentido y la verdad (Weil), el respeto del otro y la vida consciente de Han, son pilares centrales en este proceso.
Cuando porcentajes amplios de individuos optan por líderes que evidentemente han despreciado la verdad, la razón, y la ética, no queda otra opción que reconocer que tenemos que vivir en una sociedad que está enferma y que tardará en recomponerse. Esas sociedades que entran en la situación en que los insensatos imperan, caen en la desgracia de la Alemania nazi, y en regímenes criminales como ocurre en Venezuela y Cuba.
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