Analistas

El deber de los YouTubers

Daniel Coronell, María Isabel Rueda y María Jimena Duzán. Tres de los grandes columnistas que hay en la prensa colombiana. Personas influyentes que mueven opinión. Sus columnas deben tener, calculo, un alcance combinado de 300.000 lectores por semana.

Sebastián Villalobos, Juan Pablo Jaramillo y Mario Ruíz. Tres de los más importantes YouTubers en Colombia. Influenciadores e idolatrados entre los jóvenes de 15 a 28 años. ¿Su alcance? Un promedio, mal contado, de 5 millones entre los tres por cada video.

¿Y qué quiere decir esto? Nada. Es insensato comparar a un Coronell con un Villalobos. El uno es un gran periodista, el otro un joven que entretiene y mueve masas.

Sin embargo, Colombia avanza hacia tiempos complejos, inciertos y hasta amenazantes. En una sociedad tan corrompida y corroída, víctima de políticos ventajosos, irresponsables y aprovechados, llegó la hora de que cada uno asuma su cuota de responsabilidad para propiciar un país distinto.

Y es ahí donde los YouTubers no pueden sustraerse de los debates en torno a temas en los que ellos podrían inclinar la balanza hacia un país más pluralista, incluyente y democrático. Un país que empiece a depurar a tanta lacra. Y esto, desde arriba, no va a pasar.

Nadie les está pidiendo que sean políticos, ni que emitan conceptos sobre los magistrados corruptos de la Corte. Tampoco que vayan a debatir con políticos o a programas de televisión. No lo necesitan. Tienen millones de personas que los siguen y ven sus videos semana tras semana.

Lo que se les pide es que asuman la responsabilidad de comenzar a participar de manera más activa en debates que van a marcar el futuro de nuestro país, temas como el medio ambiente, los derechos de las minorías y el civismo, entre tantos otros. Sentar una posición, invitar a sus seguidores a reflexionar sobre un tema y hacer algo al respecto.

Los YouTubers no pueden seguir infravalorando su influencia. El segmento de la población a la que le hablan, de 13 a 28 años de edad, conforma casi 15% de la población colombiana, según cifras del Dane. El grupo de 18 a 28 es de 11-12% más o menos. Estos son más de 4 millones con derecho a voto.

En las próximas elecciones, ahora más que nunca, nos estamos jugando el futuro. Los políticos han sido inoperantes a la hora de convocar a los jóvenes para asaltar las urnas. El deber de los YouTubers es sacarlos de esa apatía. No es posible que los jóvenes no sean conscientes que ellos también determinan su futuro y que no pueden dejarlo todo en manos de los adultos, quienes hasta ahora solo han dado muestra de tener una visión egoísta y muy cortoplacista de las cosas.

El humo de la guerra se disipa y Colombia requiere de un esfuerzo descomunal para recomponerla. Sin los jóvenes, será una tarea imposible. Y a los jóvenes, hoy por hoy, los mueven los YouTubers. Ojalá estos últimos entiendan lo que les corresponde y tomen cartas en el asunto.

Coletilla: Y hablando de elecciones, Facebook reconoció que debía mejorar el control de la pauta que se sube a su plataforma. Mark Zuckerberg anunció que entregaría al Congreso estadounidense más de 3.000 anuncios sobre las recientes elecciones provenientes de cuentas rusas.

Sería bueno que el Congreso colombiano estableciera comunicación con Facebook desde ya para determinar un plan de acción similar.