Si el precio de la paz es renunciar a la ética por el morbo, tal vez los likes tengan razón y la crítica sea obsoleta. Mientras el “me gusta” sea nuestra única moneda, queda la duda de si alcanzamos la plenitud o si, simplemente, aprendimos a disfrutar del naufragio
Consciente del “trabajo de campo” que otros desplegaron, amparados en “acciones de último minuto”, poco se hace notar mientras rehúye a las polémicas del día a día. Las formas de competir se degradaron y con ellas el electorado
Amazon, Microsoft y Google han advertido que el verdadero limitante para su crecimiento es la falta de electricidad y están invirtiendo en la nueva generación de reactores nucleares