Analistas

Soft o hard brexit

A los británicos les pasó lo mismo, mutatis mutando, que al celebre Carles Puigdemont en Cataluña. Mataron el tigre y se asustaron con la piel. Si! Porque ahora la señora May no puede manejar su gabinete, en especial al señor Boris Johnson, una especie de Trump inglés, y no logra avances en la negociación de una salida sin traumatismos, de la Unión Europea.

Es difícil entender porqué gano el Brexit en las elecciones convocadas por Cameron, y la respuesta más sencilla parece ser el disgusto de una mayoría con la inmigración de europeos del Este que buscaban en Gran Bretaña no solo empleo si no los beneficios del excelente sistema de salud (NHS). Lo demás parece que le gustaba mucho. Les gustaba poder radicarse en el sur de Europa para escampara del frío bárbaro del mar del norte, les gustaba el mercado único y poder constituirse como un gran prestador de servicios, principalmente financieros, para los demás países de la Unión. Si bien los británicos eran, y son, plenos miembros de la Unión Europea ellos siempre se han sentido diferentes al “continente” como suelen llamarlo, y aún en esta plena participación mantuvieron su moneda y nunca suscribieron el acuerdo Schengen sobre migración y visas.

Cuando la Primer Ministro May convocó a elecciones en junio de este año pensó que tendría un mandato claro para avanzar en una posición dura en las negociaciones con la Unión Europea y lograr obtener todos los beneficios sin tener que entregar nada a cambio. Los resultados sin embargo le fueron adversos y el partido Conservador perdió la mayoría y se vio forzada a armar una débil coalición con uno de los partidos minoritarios para mantenerse en la dirección del estado. De ahí en adelante hasta la reciente convención del Partido el mes pasado donde fueron evidentes las fracturas del partido y la falta de liderazgo de la May, todo ha sido cuesta abajo. En este encuentro perdió… hasta la voz en medio de su discurso más importante.

¿Cómo se dará el Brexit en este escenario? A pesar de que el Reino Unido reclama que ha habido grandes avances en la negociación, en Europa no se piensa lo mismo. En recientes declaraciones la Canciller Merkel de Alemania advirtió que los británicos deben abandonar la “ilusión” de tenerlo todo después de abandonar. “Gran Bretaña será un tercero no miembro y no disfrutará de los mismos derechos ni estará en una mejor posición que los demás miembros”. La agenda es complicada. Debe negociarse un tratado de libre comercio que incluye el manejo de aranceles, el tema del movimiento de personas y de posibles visas y no menos importante las obligaciones financieras que recaerán sobre los británicos por su renuncia. La posición de la Unión Europea es firme y no parece dispuesta a concesiones. La de los británicos es débil e ilusa.

Algunos analistas prevén la necesidad de una nueva convocatoria a elecciones que acabe en un gobierno laborista en cabeza de Jeremy Corbyn. Este ya ha anunciado que empezaría por reconocer los derechos de los ciudadanos de UE residentes en GB, y buscaría parar cualquier “hard exit”. De llegar el partido laborista podría darse un negociación en la cual, sin cambiar mucho de lo que existe, se cumpla con el mandato de Bretix, con el cual, dicho sea de paso, lo británicos ya no están de acuerdo. Los laboristas entienden que la nación no esta tan convencida de no pertenecer a este club que tantos beneficios les ha traído. Una salida abrupta daría al traste con Londres como centro financiero de Europa con graves consecuencias para la economía de la isla. Lo que pase en estos próximos meses será decisivo.