Analistas 14/10/2020

¿Cuánto vale la vida de un ciclista?

Sin importar el porque se rueda, bien sea de forma recreativa, profesional ó como medio de transporte, es inaudito que sean dejados libres tantos desadaptados que acaban con vidas humanas de forma infame.

Detrás de un ciclista hay un hijo que espera con los brazos abiertos a su padre, una mujer que tiene en su corazón a su compañero de viaje, una madre que encomienda a sus hijos a Dios para que los proteja, un padre que se siente orgulloso por el camino que abren al rodar y una familia llena de amor.

A qué punto llegó la falta de solidaridad, paciencia y prudencia de tantos conductores que de forma miserable acaban vidas sin ningún tipo de dolor ni compasión. Será que los parió la madre naturaleza de la nada, porque hasta un animal tiene más espíritu de conservación a su misma manada, que algunos indolentes que se hacen los ciegos o simplemente sus vidas son tan horribles y amargadas que disfrutan causando dolor.

Como ya todo se mide alrededor del tiempo, es por esto que los ciclistas son vistos como estorbos en las vías que no permiten rodar más rápido y de ahí la opción de irrespetarlos sin importar la muerte. De esta manera puede concluirse que la vida de un ciclista para muchos conductores no vale nada y que el respeto debería ser mutuo con una distancia mínima de 1,5 metros entre los vehículos y la bicicleta.

Para rematar la justicia actúa en favor de los presuntos asesinos porque no fueron capturados en flagrancia. No sirven ni los videos, ni la sangre, ni el muerto porque la misma ley con sus vacíos no permite privarlos de la libertad.

Cuántas muertes deberán ocurrir para entender que los ciclistas hace parte de la movilidad, no es un favor el que se le pide a los conductores para dejarlos transitar, es una obligación darles espacio y así como muchos cometen infracciones, ninguna de estas justifica que los vehículos arrasen con tantas vidas. Pedalear es una forma de vivir no de morir. Un ciclista puede ser pobre de dinero pero rico en placer, porque rueda alegremente buscando su sustento y su valor es incalculable.

Si hacen parte de la élite de este deporte que tanta gloria ha dado a nuestro país, también sus vidas son muy valiosas y no pueden continuar siendo amenazadas por algunos conductores que ni respetan los héroes del ciclismo.
Si se pedalea en busca de recreación, esas gotas de sudor liberan el estrés y alimentan el alma de muchos empleados y empresarios para trabajar con más berraquera y aquí también su valor tiene alto precio, a pesar de que usted señor conductor así no lo vea!

A los ciclistas les duelen las piernas y también el corazón al despedir a sus compañeros de viaje atropellados. Una distancia prudente es su mejor tesoro.
Esas delgadas líneas en dos ruedas que algunos conductores odian y maldicen, son la pasión de millones de personas que ayudan a preservar el aire que ustedes respiran, permitiendo que lleguen más rápido a sus destinos porque una bici más es un carro menos.

Gracias a este maravilloso invento, su practica hace más feliz a las personas, disfrutando la vida a plenitud, conociendo lugares mágicos en donde se desafía la gravedad y estrechando lazos de amistad por todo el mundo.
La bicicleta una solución simple a grandes problemas de la humanidad, como son la contaminación, salud y movilidad.