Sobre éstos y otros muchos temas deberían escrutar los cafeteros en sus elecciones, así como el gobierno como corresponsable de la gestión del Fondo Nacional del Café, que ha dejado al garete
En síntesis, la Corte desmontó una ficción jurídica que durante años facilitó la movilidad oportunista en la política colombiana: creer que la renuncia extinguía los efectos del período