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La energía abre una puerta hacia el futuro

La reciente publicación del Ministerio de Minas y Energía sobre el proyecto de decreto relativo a la contratación de largo plazo para proyectos de generación con Fuentes no Convencionales de Energía Renovable (Fncer), es un gran avance para el cumplimiento de compromisos de reducción de emisiones del país y el sector eléctrico, ya que se abre una puerta para viabilizar más de 350 proyectos inscritos en la Upme y lograr varios objetivos, entre ellos, la complementariedad en la matriz de generación.

La complementariedad es tener en un lado lo que falta en otro: cuando hay mucho sol, el agua escasea, de manera que la energía solar complementa la hídrica y viceversa. Algo similar ocurre con la energía eólica ya que, en épocas secas, aumenta la cantidad de viento en varias zonas.

Este es el ingrediente que le falta al sistema eléctrico colombiano, que ya es bastante confiable, para afrontar mejor los fenómenos climáticos, especialmente en condiciones críticas o con la aparición del Fenómeno de El Niño.

De igual manera, se contribuye aún más con la generación limpia aportando así a la mitigación del cambio climático, compromiso adquirido por Colombia para cumplir con las metas de París (COP 21). Este compromiso es uno de los motivadores que tiene el Gobierno Nacional y que va en línea con la atracción de inversión extranjera directa para el cumplimiento de estas metas.

Un mecanismo regulatorio como el planteado en este envía un mensaje de confianza a los inversionistas con proyectos de Fncer (Fuentes no Convencionales de Energía Renovable) que, hasta ahora, no encontraban un ambiente positivo en la regulación para construir proyectos que duren más de 25 años en servicio y un tiempo similar para recuperar las inversiones.

La entrada de las Fncer también inclina la balanza a favor los usuarios. Generar de manera limpia y entrar en la onda renovable es importante, y aliviar el bolsillo de los usuarios también. Las tarifas de energía a las que podrán acceder los usuarios, así como los industriales que atiendan la invitación del Minminas a la subasta, podrían tener un impacto en la competitividad interna y aliviar el gasto de los consumidores.

Mecanismos de contratación de largo plazo con subastas que se han venido dando en otros países de la región como Brasil, México o Chile han llegado a precios muy bajos, precios que, en algún momento, se pensaron imposibles.

Algunas razones están ligadas al desarrollo de la tecnología, pero no olvidemos la gran competencia que se presenta en el mercado a todos los niveles, especialmente en Colombia, donde todos los jugadores, nacionales e internacionales ven el potencial de recursos de sol y viento como una oportunidad de inversión.

El Gobierno está dando un gran paso hacia la innovación en un sector que, si bien ha hecho las cosas bien, debe seguir evolucionando al ritmo de la tecnología y aprovechar el potencial que tiene el país con sus recursos. Ahora, el sector y sus agentes debemos estar a la altura del desafío que se nos propone.