jueves, 27 de febrero de 2020

Más columnas de este autor Andrés Otero Leongómez

Y no me refiero al icónico bar de Hemingway, sino la polémica que se generó en contra de un alto consejero de este Gobierno por utilizar una bodeguita de ‘bots’ y ‘trolls’ en redes sociales para atacar a periodistas, opositores y enemigos del gobierno.

Al tiempo que se cuestionaba al funcionario, éramos testigos de cómo una reconocida periodista se salía de la ropa insultando de cabo a rabo al asesor de comunicaciones del Presidente, porque éste le señaló ‘la viga en el propio’, parafraseando al evangelio según Mateo.

Pregunto, ¿se estará equivocando el Gobierno con su estrategia de comunicación, o estará empezando a entender que la pelea es peleando, como dice un famoso penalista afín al gobierno?

Desde el primer día el Presidente Duque viene recibiendo todo tipo de palo -simbólico y literal- y él, respondiendo con la decencia que lo caracteriza. Se le han burlado de su apariencia física y lo acusan de todo: de ser marioneta de Uribe; de no ser suficientemente Uribista; de mantener la burocracia de Santos; de tibio; de ingenuo; y hasta de cachón. En fin, no gana una.

Con Trump pasó algo parecido, la diferencia es que su reacción ha sido poco ortodoxa. Los medios tradicionales se ensañaron con su campaña y no han cesado los ataques. Caricaturizaron su apariencia; lo acusaron de haber ganado las elecciones gracias a la intervención rusa; de ser marioneta de Putin; le han hecho dos investigaciones formales y un ‘impeachment’ por abuso de poder y obstrucción a la justicia con el fin de juzgarlo en el Congreso; y aun no han podido ni despeinarlo.

Él les responde bautizando a los medios de ‘fake news’ y no hay un día que pase sin que ataque a la prensa, al Partido Demócrata o a cualquiera que hable en contra suya. Se pueden criticar sus formas y discutir si ha hecho un buen o mal gobierno -ya pronto los estadounidenses lo decidirán en las urnas-, pero en materia de comunicación estratégica y política, es un mago para manejar los medios, imponer la narrativa y generar noticias. Mientras Bloomberg gasta millones en pauta publicitaria, él tiene a los medios haciendo eco de todo lo que dice y hace … y gratis.

El Presidente Duque tiene que ser más sagaz y saber que el pueblo no lo va a querer o apoyar por ser buen tipo, tocar guitarra o jugar fútbol con el Pibe. El pueblo quiere un líder con pasión y determinación.

En el mundo reputacional de hoy, no se puede llevar un cuchillo a un duelo de pistolas. Las redes sociales, la inteligencia artificial y la desinformación son una realidad a la que todos estamos enfrentados y hay que saberla navegar. Sea en el ámbito político o en el empresarial, el mundo de los medios de comunicación y las noticias cambió. El empresario y el capitalismo son el otro caballito de batalla en las redes.

Sea presidente de un país o de una empresa, es indispensable conocer de dónde vienen los ataques, quién los financia, cuál es su motivación y cuál es su impacto real. Hay que aprender a utilizar la tecnología -tanto para conocer a sus rivales como para atacar- y crear narrativas que ayuden a desvirtuar las mentiras, preservar la reputación y adelantarse a los posibles ataques y campañas de desprestigio. Si usted no lo hace, le aseguro que sus enemigos lo harán.