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Ingenio y tecnología

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Andrés Corredor O.

Ante la amenaza de una emergencia económica producida por el covid-19, se han tenido que tomar una serie de medidas que ya van en la reiniciación de actividades económicas. El manejo ortodoxo que se le ha dado a la crisis, si bien ha implicado sacrificios que evitarán costos mayores más adelante, ha venido recuperando la confianza.

La verdad es que familias enteras dependen de programas de asistencia, bien sea como personas naturales o a través del programa de apoyo al empleo formal, más conocido como Paef. La salida, mes a mes, del confinamiento, nos muestra situaciones difíciles de personas que han tenido que declararse en quiebra total.

Si bien, su modus vivendi les permite a algunos salir de la crisis coyuntural, es un buen momento para que quienes puedan tomar decisiones, replanteen políticas estructurales que nos lleven a desarrollar nuevos avances en innovación y tecnología. Juan Luis Arsuaga, paleontólogo español, advierte que “la salud de una sociedad está en la capacidad de reponerse, de recuperarse de la crisis.”

A ese respecto, hemos visto, casi desde el inicio de la cuarentena, el auge del consumo por e-commerce con medios de pago electrónico a través de plataformas. Sin embargo, la mayoría de las transacciones siguen siendo en dinero en efectivo, que es parte de la economía real. Pero ¿estamos preparados para cambiar los billetes actuales por billetes inteligentes? Chile y México ya vienen utilizando billetes en polímero, una solución ingeniosa técnicamente, segura y reciclable, porque los billetes son impermeables, se pueden lavar y desinfectar.

Vista la situación desde otro ángulo, DHL anunció un programa piloto en alianza con Reef Technology, para fomentar el uso de bicicletas ecológicas. Esta firma está trabajando activamente en la transformación de su red de parqueaderos, en soluciones para las nuevas iniciativas de gastronomía to-go y puntos de distribución, de acuerdo con las necesidades logísticas en grandes núcleos urbanos. Adicionalmente, están aprovechando su red para crear centros de prueba seguros contra el virus. En Bogotá, por lo menos, se pueden identificar este tipo de estímulos durante la reactivación económica y luego, como alternativa sostenible permanente, con ciclorutas habilitadas.

A nivel global, una tendencia creciente, es la ciber seguridad y las operaciones que requieren el uso a gran escala de aprendizaje automático. A medida que el gobierno activa nuevos sectores, se le abre también la posibilidad de desarrollar aplicaciones sofisticadas de rastreo de contactos. Hay organizaciones que están abordando este campo, en busca de superar las barreras de entrada. En Colombia hemos sido tímidos frente a estos retos; debemos estar mucho más atentos a escenarios en los que la política y la tecnología pueden ser el punto de inflexión de nuestra economía. La invitación es con sentido crítico, al Gobierno, al Banco de la República y a todos los líderes y entidades que tienen que ver con la actividad económica de aportar al conocimiento y guiar en la búsqueda de soluciones que puedan sacarnos del marasmo de esta pandemia. Es cuestión de ingenio y tecnología.

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