Quizá el mayor desafío de esta época no sea criar niños que sepan todas las respuestas, sino niños íntegros y felices que conserven el deseo de seguir haciéndose preguntas
Para el que vive de un privilegio estatal, perder ese privilegio es un golpe concentrado, directo e inminente: sabe exactamente cuánto pierde, cuándo lo pierde y a quién presionar para no perderlo