Analistas

Irlanda. Da envidia, de la buena

Como muchos recuerdan, el 2008 trajo la quiebra de Bear Stearns, Lehman Brothers, y de cientos de fondos de inversión a nivel mundial. Ese año fatídico también fue el precursor de la peor crisis de deuda soberana de la historia, la crisis Europea. Y en esa crisis, como saben muchos entendidos, han caído justos y pecadores. Quizás para muchos esto será noticia, pero lo cierto es que Irlanda es una clara víctima colateral de una crisis no merecida. Pero como todo en la vida, gracias a Dios, al final del camino viene la redención.
Irlanda está entrando en una época de redención, después de haber tenido que sufrir una época de sufrimiento sin precedentes, debido a la explosión de la burbuja inmobiliaria y la consecuente quiebra bancaria.
La redención está llegando lo suficientemente temprano porque Irlanda hizo la tarea hace ya 30 años y porque el pueblo irlandés está haciendo la tarea nuevamente. He aquí la evidencia del cambio que se ha visto en los últimos trimestres.
Desde el clímax de la explosión de la crisis financiera europea en el 2010, los bonos a 10 años de Irlanda han pasado de rendir por encima de un 15% a rendir solamente 6.5% en este momento, gracias al hecho de que Irlanda está demostrando una capacidad impresionante para cumplir con las metas del ajuste. Claramente la tasa actual continua estando muy por encima del nivel que existía antes de la megracrisis, pero sin duda el movimiento que se ha visto deja un increíble precedente de recuperación de la confianza, por razones netamente endógenas.
Que sucedió? La cuestión es muy sencilla. Irlanda aceptó que tenía un problema financiero y económico y decidió tomarse la medicina sin lloriqueos. Y más importante aún, Irlanda nunca mirho hacia atrás, ni trató de excusar su desgracia en situaciones coyunturales.
Según el FMI, desde el inicio de la crisis, Irlanda ha tomado violentas medidas de austeridad guiadas a mejorar las finanzas públicas, entre ellas la decisión de incrementar nuevamente la edad de retiro de la totalidad de la población (de 65 años a 68 años), la decisión de incrementar el impuesto de renta a los asalariados irlandeses, la decisión de revisar las negociaciones colectivas con los sindicatos, la decisión de disminuir el salario mínimo a ?7.65 y la muy difícil decisión de reducir el tamaño del sector bancario, el cual, según el FMI, tiene actualmente activos que equivalen al 500% del PIB Irlandés.
Lo que si no ha hecho Irlanda, a pesar de la mega crisis que ha tenido que vivir, es caer en los cantos de sirena de la “lucha de clases,” cantos en los cuales han caído muchos otros países del mundo que han sufrido crisis similares. Gracias a un gran consenso nacional que respeta y admira a los emprendedores, muy a pesar de la crisis, el impuesto a la renta para las empresas de Irlanda se ha mantenido al 12.5%, una de las tasas más bajas del mundo. ¿Cuál es la razón detrás de esta decisión? Sencillo: los irlandeses tienen CLARISIMO que sin empresas no hay empleo, ni impuestos, ni crecimiento, ni bienestar.
Los Irlandeses tienen muy claro algo que los latinoamericanos no entendemos. Para el sistema económico irlandés, es una gran noticia que existan muchos Carlos Slim, muchos Sarmiento Angulo, muchos Eike Batista. El irlandés común y corriente, entiende que esos personajes son los que les dan la posibilidad a los niños irlandeses de aprender en buenos colegios y entienden que gracias a esos “oligarcas”, como los llamamos en Latinoamérica, la población tiene empleo y seguro médico.
En Latinoamérica seguimos siendo víctimas diarias de la envidia. Lo vemos en las palabras de todos los líderes “progresistas” de la región, desde Rafael Correa hasta Gustavo Petro. Muchos latinoamericanos continúan convencidos de que Hugo Chávez tiene razón cuando argumenta que “ser rico es malo”.
Para los irlandeses ser rico es muy bueno. Por eso es que esa sociedad está saliendo de la crisis económica como una tigresa. Como el “Celtic Tiger” que muchos aprendimos a admirar en la universidad. Que envidia?