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ALTA GERENCIA Una mirada al futuro
lunes, 8 de abril de 2013
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Fernando Albán Díaz del Castillo

La tecnología ha avanzado tanto en la última década, que cuesta imaginar qué más adelantos veremos en los próximos años, cuando ya muchos de los aparatos que usamos a diario han alcanzado capacidades inmensas y dimensiones tan pequeñas, que hasta cuesta operarlos. Aunque es imposible predecir el futuro, si es factible hacer conjeturas; los expertos en desarrollo piensan que lo que está por venir, en todos los campos de la actividad humana, es verdaderamente grande; aquí algunas de sus visiones.

Ray Kurzweil, uno de los más reconocidos futuristas y quien desde 1981 predijo la aparición de las páginas web, basa sus conjeturas en el análisis de las áreas en que se concentra la inversión en nuevas tecnologías y proyecta de manera exponencial los avances que se van dando. Explica que si en un nuevo desarrollo, ya se ha conseguido un avance de 1% y cada año se duplica ese logro, que es lo que está sucediendo, en solo 7 años esa nueva tecnología estará disponible. Por lo tanto, podemos esperar que de un año a otro, muchos de los aparatos y máquinas que nos rodean, especialmente los que tienen que ver con el campo de la medicina, dupliquen su calidad y velocidad, a la vez que disminuyan su tamaño.

Bernardo Hernández, director de Productos Emergentes en Google, piensa que estamos en los albores de lo que la será la tercera revolución industrial, cuyos cimientos se basan en la revolución digital que estamos viviendo. Los computadores personales, las tabletas, los smartphones, la explosión de internet a través de los teléfonos móviles, las redes sociales y la nube, no son el fin, sino los elementos con los que se van a construir las grandes cosas que veremos en el futuro.

Plantea el desarrollo del carro que se conduce solo, diseñado por Google, como el ejemplo más claro de lo que vamos a ver en el próximo futuro y explica que lo que hicieron en la compañía, fue integrar las tecnologías ya existentes como los mapas, el GPS, la información de la nube, los sensores de 3 D, entre otros, y ponerlos todos juntos, de una manera tremendamente efectiva para crear lo que parecía solo una fantasía.

No es casualidad, dice, que modelos políticos muy acentuados y monolíticos, estén cayendo ante la democratización de las nuevas tecnologías. No es casualidad que estemos todos conectados a nuestros celulares ganando en productividad y conectividad a la hora de desarrollar nuestras actividades profesionales. La responsabilidad, concluye, es entender la naturaleza de estos cambios que se avecinan y cómo afectarán nuestras actividades personales y profesionales.

Lynda Gratton, profesora del London Bussines School, analiza las cinco fuerzas que van a cambiar nuestra forma de trabajar en los próximos años. Las ideas, asegura, están surgiendo cada vez más de todas partes del mundo, gracias a que hay cinco mil millones de personas conectadas entre sí, todas con acceso a un conocimiento abundante, y piensa que esto cambiará de manera fundamental, la forma como trabajamos, desde donde trabajamos y el tipo de trabajo que hacemos.

La globalización seguirá creciendo, dice, y ya vemos que en países como China e India hay 2.000 millones de personas que están saliendo de la pobreza y que comienzan a demandar y comprar cosas. En cuanto a la demografía, Gratton se concentra en los países cuyas poblaciones se están envejeciendo rápidamente frente a otros como Nigeria, que tiene una población inmensa por debajo de los 30 años; esos fenómenos, dice, van a cambiar el balance del mundo en los próximos 20 años.

Cambios sociales que ya está ocurriendo
Lynda Gratton, profesora del London Bussines School, tambien analiza cambios sociales que ya se están dando, como el que la gente se casa más tarde, se divorcia más y tiene menos hijos. En China, afirma, todas esas familias con un solo hijo, al que le dedican todos los recursos disponibles para convertirlos en el mejor, necesariamente tendrán que producir una nueva e inmensa fuente de talento, en la próxima década.