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ALTA GERENCIA “Los doctores no estamos donde debemos, que es investigando”
martes, 27 de junio de 2017
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Carlos Eduardo González - cgonzalez@larepublica.com.co

¿Cuál debería ser el papel de la academia en el posconflicto?
El mayor problema es que se politice un trabajo fundamental que hay que hacer en el país que es integrar a la gente, reconstruir las relaciones sociales que han sido dañadas por la guerra, la desconfianza. Para hacer eso, los actores políticos deben parar la presión sobre un muchacho para tener preponderancia sobre tales zonas o áreas. En nuestro programa “Utopía” cada muchacho va, con su historia, sin presión de ningún grupo, y en el diálogo descubren que son diversos, que esa es la riqueza del país, que es posible construir la paz, que se ha peleado por una estupidez, que no se pueden seguir escondiendo las ‘Colombias’ tan diversas por la injusticia económica. Para mí, primero es recomponer las relaciones sociales, ese es el papel fundamental de todos los agentes, especialmente de los educativos. Y no victimizar más a la gente, esos rótulos crean prejuicios y eso es grave para el país.

¿Cómo incrementar el acceso a la educación en el país?
Seguir con lo que se está haciendo.  El derecho a la educación es para todos y hay que ponerle acento en donde somos más débiles. La cobertura más débil en Colombia es la universitaria, pero no es universitaria versus básica, sino es toda la básica y la media y ahora hacer un esfuerzo adicional en la educación superior. (...) Se está haciendo, pero hay que hacer más, hay que sacar dinero de donde sea necesario para la educación pública. 

¿Qué opina sobre el programa Ser Pilo Paga?
Hay críticas desde los valores, porque si un muchacho elige Ser Pilo Paga en la Universidad de Los Andes, el Estado tiene que desembolsar cerca de $15 millones, o paga en la universidad $4 millones o lo que valga el programa. Hay una primera discusión sobre el dinero. Indudablemente para las universidades y para esta universidad, que fue una de las que más escogieron los estudiantes, vino el programa y para la entidad ha sido una ayuda económica significativa, porque en vez de tener cursos con 25 estudiantes, tenemos 30, entonces es una entrada para la universidad no prevista. Esto prueba que al mismo tiempo que se hace un programa debe seguirse adelantando la educación pública. Hay que hacer las dos cosas.

¿Cómo incrementar la formación de doctores en Colombia?
El asunto es que en Colombia los doctores no estamos donde debemos estar, que es investigando. El otro punto es que los doctores se van a investigar y necesitan recursos para hacerlo y el país poco invierte en investigación, entonces ahí tenemos otro punto. Hay que pensar cuál es la agenda del país, entonces los doctores vamos a enfocar en esa agenda las investigaciones, pero el país no tiene agenda, entonces hacemos cositas, pero aquí no hay una investigación que le vaya a contribuir de gran forma al país, entonces hacemos cositas, regionales o de impacto nacional, pero aquí no hay una investigación que la vaya a contribuir significativamente al país, para decir Colombia tiene un norte que lo vamos a construir para superar las condiciones de pobreza que se tienen. Eso se hace con ciencia y tecnología que requieren inversiones.

¿Cuál es el valor agregado que da la universidad?
Si yo tengo un centro donde un joven de estrato cinco llega a estudiar lenguas, ya sabemos qué va a pasar, que ya tiene tanta formación en lenguas, que lo que le ofrece el centro es muy poquito, mientras que, si un muchacho no sabe nada de lenguas y tengo el mismo instituto, y lo quiero llevar a presentar un examen internacional, el valor que yo tengo que trabajar con él es mucho mayor. Si yo tengo muchachos de estrato tres que vienen a la Universidad, tengo que trabajar mucho para darle una formación profesional que pueda compararse con otras universidades que tienen otros ingresos y en donde los muchachos son de otros niveles económicos y sociales ¿quién da mayor valor agregado? 

¿Cómo hacen ustedes para ofrecer lo que ofrecen, a menores costos?
Nuestra decisión es no endeudarnos, esta Universidad no le debe nada a nadie. Luchamos porque nuestros costos cubran nuestro funcionamiento, porque los grupos sean equilibrados para el manejo económico, además en ser austeros y justos en los pagos. 

¿Cuáles son los programas más demandados en La Salle?
Finanzas y Negocios, Medicina Veterinaria, Ingeniería Civil, Ingeniería Ambiental y Arquitectura, son las de más demanda.

¿Cuántos estudiantes entran a la Universidad?
Por capacidad instalada, podríamos recibir 2.000 estudiantes para las cuatro sedes que tenemos, pero estamos recibiendo 1.500 aproximadamente.

¿Cuántos programas y estudiantes tienen en este momento?
Tenemos 26 programas de pregrado, este semestre estrenamos un programa, que es Ingeniería Química, con eso completamos un pull de ingenierías muy importante en la Universidad. Además, tenemos 32 programas de posgrado, divididos en 15 especializaciones, 15 maestrías y dos doctorados. En estos, tenemos más o menos 14.650 estudiantes.

¿Cuál es el perfil de los estudiantes que llegan a La Salle?
Más del 80% de nuestros estudiantes son estratos 1, 2 y 3. Recibimos muchachos con muchas deficiencias académicas, que nivelamos con la base. Mientras que los jóvenes que hacen parte del programa Utopía son personas entre 18 y 22 años, solteros, sin hijos, que tienen puntajes en las pruebas Saber de 235 puntos, que hacen parte del Sisbén 1 y 2 y que son de procedencia campesina de la ruralidad colombiana, muchos de ellos afectados por la violencia y el conflicto. 

Volviendo al principio, en general, ¿en qué consiste el programa Utopía?

Utopía, el Campus de La Salle en Yopal, es un concepto único que integra la generación de oportunidades educativas y productivas para jóvenes de sectores rurales, de escasos recursos económicos, y que han sido afectados por la violencia.Está dirigido a jóvenes campesinos con 3 características: víctimas del conflicto, escasos recursos económicos, y ganas de convertirse en profesionales. Utopía en un sistema de becas, les ofrece la posibilidad de convertirlos en Ingenieros Agrónomos. Además de líderes capaces de lograr la transformación social, política y productiva del país dando un aporte significativo y novedoso para reinventar la Colombia agrícola logrando la reconversión agropecuaria sustentable a través de la investigación participativa y la transferencia de nuevas tecnologías.

El programa ha ganado diferentes distinciones como el Premio Emprender Paz 2013, Ojo de Plata de la Unesco 2014, Premio de Nacional de Solidaridad Fundación Andrés Bello, entre otros.

¿Hace cuánto empezaron con esto?
Lo empezamos en 2010, tenemos tres grupos ya gradados, este año, en agosto, es el cuarto grupo. En este momento tenemos graduados 127 personas. Este año tenemos 60 estudiantes en su práctica. Han participado estudiantes de 22 departamentos y 135 municipios del país.

Una parte de este programa es subsidiado por la Universidad, lo otro son donantes que nos sostienen la operación. El proyecto ha demandado inversiones por $42.000 millones, en cuanto a las becas tienen un costo de $102 millones toda la colegiatura, que son 12 cuatrimestres, en los cuales se incluye matricula, alojamiento, alimentación y proyecto productivo.

Entre los donantes, que pagan el 90% de estas matriculas, se encuentran empresas como el Banco de Bogotá, Bancolombia, Fundación Bolívar Davivienda, Pichincha, Ecopetrol, entre otras.