Invertir en universidades de élite es una decisión importante para los alumnos, sin embargo, estudiar en estas instituciones no siempre es garantía de éxito profesional

José David Castilla

La educación superior es uno de los principales pilares para la construcción de la vida profesional de una persona. Según los expertos en educación, allí se brindan las bases para socializar y se adquieren las herramientas de un pensamiento lógico y la praxis laboral predilecta por el estudiante.

Muchas veces los padres y los estudiantes creen que pagar por las universidades élite del país es una garantía para tener un futuro laboral exitoso, sin embargo, investigadores de la Universidad de Temple demostraron que no hay un vínculo casual entre el éxito profesional y una universidad de élite.

En un artículo publicado por The Wall Street Journal, los directores de la investigación demostraron que la selección de una universidad de prestigio no representa una diferencia marcada en los ingresos futuros.

Los estudios publicados demostraron que el verdadero factor para obtener mayores ingresos en el mercado laboral no es la universidad de la que provenga el estudiante, sino la materia que escoja para su formación profesional.

Alfredo Sarmiento, el director de Misión Calidad para la Equidad y docente de la Universidad de los Andes, aclaró que el factor diferencial de las universidades se debe analizar de forma distinta en cada país.

“En un país donde existe tanta iniquidad en varios temas, la escogencia de un centro educativo de élite sí puede aportar un factor importante para los estudiantes”, aclaró Sarmiento y explicó que esto se da porque “en las principales universidades se reúnen los hijos de importantes empresarios y políticos, lo que los ayuda a construir relaciones laborales para su futuro profesional, garantizando un escalón para el éxito”.

El analista explicó que para compensar esta situación “los estudiantes que no accedan a este tipo de universidades élite deben entrar en facultados con una preparación y una calidad académica mucho mayor, para ser mejor valorados por el mercado”.

Otra de las conclusiones a las que llegó el estudio es que en Estados Unidos “los graduados en ciencias ganaron casi el triple de lo que obtuvieron los graduados en humanidades”. Debido a este factor, el estudio concluye que la verdadera decisión por la rentabilidad en los estudios yace en la carrera estudiada y no, exclusivamente en la institución universitaria escogida.

El tercer factor que es determinante a la hora de valorar una inversión en una universidad de élite radica en los elementos adicionales a los costos de matrícula. Los expertos consultados por WSJ aseguraron que la admisión a las universidades de élite es “una lotería”, que se relacionada con el tipo de compañeros que tenga el alumno.

La conclusión principal del análisis presentado es que no hay una conexión directa entre los ingresos y la universidad; el punto central es establecer relaciones sociales que garanticen un ascenso socioeconómico.