viernes, 31 de julio de 2020

Las empresas del sector de salud tendrán que seguir trabajando de manera coordinada frente a la pandemia del nuevo coronavirus

Sebastián Guerrero

Desde diversos frentes, millones de profesionales de la salud están trabajando arduamente para mitigar la expansión del covid-19 y salvar la mayor cantidad de vidas que han llegado y llegarán a los centros hospitalarios alrededor del mundo. En este contexto, la labor de los médicos y los entes gubernamentales no es fácil; los primeros están al frente protegiendo vidas, mientras los segundos trabajan sin descanso ideando el mejor mecanismo para contener el contagio, mientras que despliegan análisis y estrategias para salvaguardar la economía. Por nuestro lado, y en lo que concierne a las compañías farmacéuticas, tenemos la responsabilidad de apoyar los esfuerzos del Gobierno y la comunidad médica a la vez que asumimos tareas puntuales para posibilitar la pronta llegada de soluciones que alivien el problema que hoy enfrentamos todos.

Lo anterior, por supuesto, sin desatender el cuidado de nuestra gente y los esfuerzos encaminados a asegurar que la cadena de suministro de medicamentos funcione, en la medida de lo posible, sin interrupciones para que cada paciente pueda recibir el tratamiento que requiere de manera de oportuna y siga controlando su enfermedad sin requerir atención médica adicional. De este modo, evitamos saturar el sistema de salud o aumentar las condiciones de riesgo para el contagio.

No obstante, más allá de nuestra orientación por hacer posible que la cadena de abastecimiento no pare y por cuidar a nuestros pacientes de complicaciones derivadas de la posible ausencia de medicamentos, nuestros desafíos trascienden lo que hoy podemos controlar y nos impulsan de la mano de la innovación a buscar soluciones de raíz contra el covid-19.

Una muestra de este trabajo colaborativo es el desarrollo de estudios en búsqueda de soluciones que puedan combatir la pandemia y conseguir la inmunización de la población. De hecho, desde la industria farmacéutica y biotecnológica estamos implicados en múltiples proyectos que se encuentran activos actualmente, un hito que demuestra el rol de la industria y la ciencia en la salud pública, como lo ha ocurrido con epidemias y enfermedades.

Sin duda, el covid-19 nos está demostrando que necesitamos de la combinación de experiencia y conocimiento para hacer un ejército capaz de combatirlo. Asimismo, es factible que el brote actual de coronavirus no sea el último , lo cual nos lleva a pensar de manera anticipada y a dirigir nuestra innovación y tecnología para adaptarla a otros escenarios, generando economías escalas y alcance desde la investigación para conseguir resultados tangibles.

Esta lucha conjunta que se propone desde diversos sectores de la industria es un compromiso con la salud global. En la actualidad, los laboratorios abren sus puertas para trabajar en conjunto con universidades y centros de investigación para encontrar soluciones que resulten de utilidad.

Hoy, más que nunca, sabemos que tenemos que contribuir desde nuestra ciencia y experiencia, que es justamente donde podemos generar el mayor impacto. Un ejemplo de esto fue poner a disposición nuestro sistema adyuvante, que facilita el desarrollo de vacunas candidatas contra el coronavirus permitiendo, una vez se encuentra una solución, producir a gran escala.

La investigación y el desarrollo debe ser nuestro norte, sin desatender nuestra contribución a los pacientes, a la comunidad médica y al sistema de salud. En estos momentos, lo más importante es trabajar en planes de acción que fomenten las sinergias, tanto entre empresas como organizaciones público-privadas, para obtener un beneficio colectivo en donde prime la vida.