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RESPONSABILIDAD SOCIAL RSE: una vía para crear futuro
miércoles, 14 de enero de 2015
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Catalina Parada Loaiza

Según un reciente estudio de Kpmg, 77 de las 100 empresas colombianas con mayores ingresos desarrollan reportes de sostenibilidad, esto quiere decir que, más de la mitad de las empresas que más facturan en el país, ejecutan programas de RSE, cifra que le ha dado a Colombia el segundo indicador más alto (después de Brasil).

El panorama, amplía las opciones frente a una práctica empresarial que va migrando de los mecenazgos y exhibiciones de altruismo, hacia verdaderas iniciativas sostenibles con los principales factores del entorno empresarial.

Cuando se habla de Responsabilidad Social Empresarial es importante tener en cuenta que cualquier estrategia terminará favoreciendo a las empresas ya sea a nivel económico o a nivel de imagen, acogerse a un verdadero programa de RSE significará para sus ejecutores, la generación de proyectos a largo plazo, que entreguen valor agregado a la sociedad.

La RSE se convierte inmediatamente en la contribución -transparente- que las organizaciones hacen al desarrollo sostenible de su área de influencia.

Hace unos años las empresas aun debatían la conveniencia de implementar estrategias corporativas de responsabilidad social y cuidado del medio ambiente.

Hoy es impensable no tener un plan de RSE, y no solo por la retribución que se le debe al medio ambiente, sino también los factores de cambio que puede generar la empresa con su entorno, a través de iniciativas y proyectos sostenibles.

2015 propone grandes retos en esta materia: el medio ambiente, ya manifiesta sus síntomas de malestar con fenómenos como el calentamiento global; en el ámbito social, fenómenos caóticos como el trabajo infantil, la informalidad y la escasez de recursos siguen generando brechas de desigualdad en los países emergentes; y la salud que ha empezado a demandar más que los aportes obligatorios al sistema de seguridad social y pensión. Las empresas que compren un problema real de su entorno y dirijan sus esfuerzos a mitigar su impacto, estarán un paso adelante en la gestión de RSE.

Por otro lado, los negocios inclusivos que aunque no se consideran oficialmente como RSE, vienen marcando la pauta a través modelos empresariales sustentables que dan fe de la voluntad de algunas empresas que ya empiezan a considerarlos en sus planes estratégicos.

Un negocio inclusivo busca incorporar a pequeños sectores bajo el título de socios, consumidores, proveedores o distribuidores. De esta manera, al tiempo que aceleran el crecimiento económico de las empresas, benefician a personas de bajos ingresos a las que generalmente van dirigidos estos proyectos. Incorporar actores (más pequeños) a la cadena de valor, será otro de los retos para 2015.

Para crear sus estrategias de RSE, las empresas deberán observar detalladamente e identificar las principales características y necesidades que impone el entorno. La estrategia, además, tendrá que estar conectada a un área de comunicaciones que ya no podrá estar limitada a la gestión del informe de sostenibilidad y memorias corporativas, sino enfocada en ver la RSE como uno de los principales métodos de generación de valor agregado: para la empresa y la sociedad.

Hacer programas responsables no es una improvisación
Aunque las empresas asignaturas del Pacto Global evidencian sus compromisos con los 10 principios del mismo, definiendo metas y estableciendo políticas, todavía se evidencia que hay varias diferencias entre lo que piensan y establecen y lo que hacen, es por eso que en el Global Corporate Sustainability Report se dan recomendaciones para hacer programas responsables a favor de la empresa.