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RESPONSABILIDAD SOCIAL La institucionalidad cafetera atenúa los efectos negativos de la violencia en el cultivo de café
jueves, 8 de mayo de 2014
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Dajibys Martínez Anaya - dsmartinez@larepublica.com.co

Según un estudio de la Universidad de los Andes en Colombia y de la Universidad Libre de Bruselas, Bélgica, ante la amenaza de violencia y de cultivos ilícitos, un agricultor tiende a preferir cultivos de subsistencia o que le generen ingresos inmediatos, en detrimento de cultivos de largo plazo como el café. 

Pero instituciones sólidas como la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), cuyo brazo de asistencia técnica es el Servicio de Extensión, ayudan a atenuar estos efectos de la violencia y de los cultivos ilícitos y contribuyen a que los productores no abandonen el café, resalta la profesora-investigadora Ana María Ibáñez, coautora del estudio. 

“Encontramos que los extensionistas ayudan a que los productores no abandonen el cultivo del café ni reduzcan la producción si deciden seguir con el café”, explica Ibáñez, también decana de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes. 

Entre los principales hallazgos del profundo estudio: “Abandonando el café bajo la amenaza de la violencia y la presencia de cultivos ilícitos. Evidencia en Colombia”, se puede mencionar que contextos violentos generan incertidumbre y relativizan los precios. “Es más probable que los caficultores abandonen el café cuando están expuestos a alto riesgo de violencia y presencia de cultivos ilícitos”, se lee en el documento. 

“Encontramos un impacto significativo del riesgo de la violencia y de la presencia de cultivos ilícitos en la decisión de continuar con el cultivo de café y en el porcentaje de la finca destinado al café”, abunda el estudio. 

Los hogares rurales modifican sus decisiones de producción con el fin de proteger el consumo ante la incidencia de arremetidas violentas. Migran hacia activos menos sensibles a los riesgos particulares o hacia activos que puedan monetizarse fácilmente, aunque sean menos rentables. 

El riesgo de violencia también puede desalentar a los productores de inversiones que elevarían laproductividad de sus cultivos, pero que no pueden cambiarse fácilmente a efectivo. 

“Además de cambiar las decisiones de inversión o insumos, los hogares ajustan sus decisiones de producción al favorecer cultivos menos riesgosos, producción de subsistencia o actividades que generen efectivo”, expone el documento. 

Diversificar las fuentes de ingreso dedicando tiempo a actividades fuera de la finca, es otra estrategia para reducir riesgos. Así los agricultores modifican su conducta para proteger sus niveles de bienestar anticipándose o en respuesta a choques de violencia. 

Son muchos los hallazgos del estudio aplicables a otros sectores agropecuarios de Colombia y de otros países, aunque el documento haya sido elaborado tomando como punto de partida el cultivo del café. 

Para el sector cafetero en particular, merece la pena resaltar cómo la institucionalidad del gremiomitiga los efectos adversos de la violencia. “La asistencia técnica suministrada por la FNC parece constituir un fuerte incentivo para continuar con la producción de café”, señala el documento. 

Ana María hace énfasis: “El café es el principal producto agrícola de Colombia y otros países productores también tienen conflicto, pero no tienen la institucionalidad de la FNC. Queríamos contrastar cómo la Federación puede ser un mecanismo protector de los productores”. 

Reconocimiento aparte merece la robusta base de datos sectorial que el gremio ha ido consolidando a partir de censos, encuestas y actualizaciones que sirvieron de insumo para elSistema de Información Cafetera (Sica), el sistema de información georreferenciada más completo del país. Toda esta información facilitó la realización misma del estudio. 

“La Federación tiene unos datos importantísimos, que son precisamente el Sica y todo ese censo que han hecho, que no hay para ningún otro producto agropecuario –y yo diría que en muy pocos países en conflicto–. Tienen unos datos muy bien desarrollados y rigurosos para hacer un estudio de este tipo”, resalta la profesora-investigadora. 

Por otro lado, cooperantes internacionales de proyectos de paz como “Huellas de Paz” o“Colombia Cafetera Sostenible”, han reconocido que la Federación es un gran articulador para este tipo de iniciativas, pues la paz requiere un esfuerzo integral e interinstitucional de diversos actores, incluida la fuerza pública y autoridades del orden local, regional y nacional.