Con apartamentos a $9 millones el metro cuadrado y gran dinamismo en ventas, la parte alta del barrio Las Lomas es una innovadora alternativa de vida, que se debe conocer y disfrutar

Tatiana Arango M. - tarango@larepublica.com.co

El barrio Las Lomas se formó como casi todos los barrios de El Poblado, durante la primera mitad del siglo veinte: fincas de recreo cuyos terrenos se dividieron entre los herederos de las familias propietarias, quienes a su vez vendieron partes de sus herencias, dejando franjas de servidumbre entre un lote y otro para garantizar el acceso a las nuevas casas.

De esta manera, en menos de 50 años, el urbanismo venció a la ruralidad y convirtió las mangas en jardines y las servidumbres en calles. Así que este barrio, enmarcado en las que hoy son la variante Las Palmas, la transversal Superior, la calle 10 y la carrera 36, no se diferenciaba de los demás que se iban formando en las montañas del suroriente de Medellín.

Sin embargo, algo extraordinario sucedió. “Además de ofrecer un generoso espacio público, este sector tiene una vocación muy particular: a lo largo del tiempo, de manera casual y en una afortunada coincidencia, ha recogido muy buena arquitectura y ha congregado los arquitectos más prestantes de la ciudad”, explica Juan Camilo Llano, cuyas obras han sido seleccionadas para tres Bienales Colombianas de Arquitectura y Urbanismo.

“En Las Lomas encontramos los edificios Soto Verde, un ejemplo para los estudiantes de arquitectura, de Marco Aurelio Montes, el maestro de la vivienda en Medellín. Y se han sumado obras muy interesantes de ALH Taller, Obra Negra, Plan B, Juan Forero, Felipe Uribe De Bedout, Juan Manuel Peláez, Camilo Restrepo, J. Gómez y otros, que cada vez ponen la vara más alta”, explica Llano, quien nació y creció en este barrio.

Edificios de vivienda de lujo como Montpellier, Galápagos, Energy, Life, La Manigua y Obra Catorce –este último de Juan Camilo Llano–, edificios empresariales boutique como Select, Cortezza, Bosko y C34, y exclusivos proyectos en venta como Verticall, Feeling, Mood y Podium, son algunos ejemplos de la excelente arquitectura que se encuentra en este sector de la ciudad.

Para Juan Camilo Llano, “Las Lomas tiene muchos atractivos: muy buena vegetación y árboles de mucha edad que lo llenan de naturaleza y te invitan a caminar; vías intrincadas y recovecos que obligan a una circulación vehicular de baja velocidad; una relación muy fuerte con la transversal Inferior, la variante Las Palmas y el Túnel de Oriente que facilita el desplazamiento hacia otros sectores de la ciudad y de la región; muchos servicios, muy buena dotación urbana, transporte público, coworking, hotelería y comercio, todo lo tienes a la mano”.

“En Las Lomas estamos viviendo el ejemplo de una nueva realidad, explica Llano, si bien en los años ochenta las rejas significaban lujo y lo privado era definitivamente más importante que lo público, en los últimos años ha habido un vuelco hacia el exterior, la gente reconoce el valor del andén y de la calle, las edificaciones se volvieron más urbanas, su fachada es el cerramiento”.

Este sector de Medellín alberga edificaciones muy diversas, que reflejan el sello personal de cada arquitecto, pero todas con espacios verdes y respeto por el ambiente, como está sucediendo en las más avanzadas ciudades del mundo, que quieren brindar entornos más amables y sostenibles a sus habitantes.

“Hay una nueva generación de arquitectos, promotores y compradores de vivienda, que piensa de manera más sostenible y tiene un legítimo interés en contribuir a la solución de la crisis climática, asegura Juan Camilo Llano; para ellos el automóvil no es primordial, el apartamento sirve para desarrollar su negocio y vivir, y en el primer piso de su edificio y de los edificios del barrio, encuentran lo que les hace falta”.

Esto explica porqué la parte alta del barrio Las Lomas, en El Poblado, se ha convertido en un sector tan atrayente y deseado para este tipo de personas, que asumen el reto de vivir “a corta distancia” en un sector que les permite expresar su particular modo de vida, caracterizado por un lujo sostenible.