Cabe destacar que los países son muy diferentes entre sí en tamaño, ingreso y ordenamiento institucional. Además, excepto en la Unión Europea, hay escasa orientación en las instancias directivas hacia la integración
En lugar de reglas, es necesario rescatar la discreción en el mejor sentido keynesiano. No se puede continuar asociando la discreción a la irresponsabilidad