miércoles, 19 de diciembre de 2012
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Desde hace unos 36 meses, el sistema financiero colombiano se reinventó como negocio multilatino

Desde hace unos 36 meses, el sistema financiero colombiano se reinventó como negocio multilatino

Ayer un banco colombiano volvió a ser noticia en la región, cuando Bancolombia se hizo a 40% del Banco Agromercantil en Guatemala, mercado en el que tenía clientes aún sin tener una oficina directa. El negocio  podría pasar desapercibido si no fuera porque esa decisión de inversión hace parte de toda una estrategia del sistema financiero colombiano de conquistar mercados en el vecindario y convertirse de esta manera en compañías multilatinas, tal como lo han hecho empresas locales de manufacturas, alimentos o cementeras.
 
No solo los chilenos compran empresas y abren mercado en Perú y Colombia. Los inversionistas nacionales están mirando a la región como una posibilidad de expandir sus empresas, ahora en Centroamérica. Por ejemplo, los grupos empresariales Aval, Bolívar, Gilinsky y el Empresarial Antioqueño, están haciendo de países como Uruguay, Perú, Chile, México, El Salvador, Panamá y ahora Guatemala, el destino de sus inversiones: la última frontera. Están llegando a esos países con una canasta de productos financieros que va desde los tradicionales créditos, a la administración de las pensiones, la venta de seguros, el leasing y hasta las hipotecas.
 
Esa nueva realidad es consecuencia de las fortalezas que tienen los bancos colombianos y sus banqueros que han hecho del mercado nacional un verdadero modelo de ‘hacer banca’ fuerte y desarrollada. No en vano en Colombia las entidades líderes son de inversionistas nacionales quienes se han mantenido sólidos por los portafolios de inversiones que manejan, por su rigurosidad en el manejo de la cartera de alto riesgo, por su comprensión de los clientes, y sobre todo, por la fortaleza de los patrimonios. Tenemos bancos de exportación y que ese camino lo hayan emprendido los banqueros nacionales es algo para mostrar y sentirnos orgullosos.
 
Una muestra de la fortaleza de la banca colombiana es que en varias oportunidades durante la historia reciente se han presentado intentos de empresarios estadounidenses, ingleses, españoles y ahora chilenos, de entrar y hacer rentable sus modelos de negocios, pero no lo han logrado con eficiencia y han tenido que vender sus operaciones locales. Ya se vio esa situación con el modelo de regalos a los cuentahabientes que quiso implementar la banca española en los 90 y que fue un gran fracaso. Ahora vivimos el auge de la banca retail desarrollada por los inversionistas chilenos que han crecido su base de clientes a partir de las tarjetas de consumo en grandes superficies, estrategia que ha sido ya asimilada por los locales con alianzas comerciales.
 
Queda un llamado a la banca nacional y es verdaderamente hacer una banca social, responsable y con corazón. Que se trabaje más en la bancarización a partir de la tecnología, pero con mayores beneficios para los cuentahabientes. No se pueden seguir mostrando grandes ganancias, si los clientes de nómina no ven beneficios más allá de la seguridad de tener dinero guardado no rentable. Queremos bancos exitosos, pero con sentido humano que entienda su función en la construcción de bienestar.
 

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