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EDITORIAL El tema del agua potable, va más allá de las tarifas
sábado, 10 de octubre de 2015
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Existe un débil marco institucional en el asunto del agua que se hace evidente en tiempos de fenómeno de el niño, esa es una tarea pendiente

El acceso al agua potable constituye uno de los indicadores más importante para medir la situación real de bienestar de la población y hay que reconocer que el país ha avanzado en forma importante en particular en las áreas urbanas pero no se puede afirmar lo mismo en la calidad del líquido que consumen buena parte de los colombianos y nuevamente en las zonas rurales la situación adquiere dimensiones dramáticas. 

Los datos son contundentes. El 28% de la población rural de Colombia vive una situación crítica por la falta de acueducto y sus habitantes hacen peripecias para poder consumir agua de pozos y ríos, y se exponen así, en particular los niños, a más de 20 enfermedades, que estima la OMS. La cifra, equivale a más de tres millones de colombianos y tiene en el Caribe y el Pacífico a las regiones con mayor población afectada. Aparte de las falencias en la cobertura, la calidad del agua que recibe el campo es de lejos mala. Un informe del Instituto Nacional de Salud muestra que solo 15,1%, unas 900.000 personas, utiliza agua en buenas condiciones para consumo humano, mientras que 43,6% accedea agua baja en tratamiento o protección y 23,3% agua cruda, tomada directamente de las fuentes.

El país no ha sido afortunado en el manejo institucional del sector de agua potable y saneamiento básico, pues ha ido de tumbo en tumbo, unas veces pregonando la centralización y en otrasla descentralización y la experiencia no ha dejado un buen saldo. Hasta los años cuarenta del siglo pasado, los municipios eran los responsables de brindar los servicios de agua y saneamiento básico y luegose creó el Instituto de Fomento Municipal, Insfopal, que dio vida a las Acuas, entidades departamentales conformadas por el departamento, el municipio e Insfopal, que se encargarían de administrar y conservar los acueductos y alcantarillados de las poblaciones afiliadas,y que luego se transformaron en Empos, ejecutores de carácter regional o municipal.La politización y corrupción se apoderaron dela mayor parte de los organismos y solo casos como EPM y la Eaab lograron salir adelante.

Pero no solo eso. Se ha vivido una problemática en el manejo de la política, puesla rectoría sectorial también ha sido inestable. Primero, dependía institucionalmente del Ministerio de Salud, luego se integró al Ministerio de Desarrollo, naciendo la Ley 142 que abrió espacio a la participación privada en el servicio y a la Superintendencia de Servicios Públicos como ente regulador. Luego la política se asignó al Ministerio de Ambiente y ahora la comparten con el Vivienda que responde por el agua potable en lo urbano y deja el campo a la cartera ambiental.

Ahora, que el país ha entrado en un período de dificultades por fenómenos climáticos y que han generado alarma en algunas zonas en el suministro de agua, se conoce el alto nivel de pérdida del líquido en empresas de acueducto por fallas en la medición del consumo y fugas por mantenimiento de instalaciones, con lo que comprueba la poca consistencia de la política.

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