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EDITORIAL El Emisor tiene que empezar a reducir tasas
miércoles, 7 de septiembre de 2016
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Con la inflación de agosto, la cartilla que obliga a subir las tasas por parte del Emisor debe cambiar para entrar en una etapa de expansión. 

Es un imperativo para la Junta Directiva del Banco de la República que debe reunirse en la última semana de septiembre: hay que empezar a reducir las tasas de interés, pues la inflación empezó a tomar su camino cuesta abajo y la presión monetaria de los últimos meses (tipos de interés cercanos a 8%) está generando estragos en el nivel de consumo de los colombianos. El Emisor -en su buen juicio- debe hacer que el sistema financiero envíe un mensaje a los cuentahabientes de que endeudarse empezará a ser más barato en los próximos meses, bien entrado el último cuatrimestre del año, tiempo caracterizado por las compras de fin de año. Es un hecho que las altas tasas, con el encarecimiento del dinero consecuente, ha sido una de las constantes de los últimos 18 meses, situación que está desestimulando la economía local. La tasa de usura, a la cual se pegan todos los cobros de las tarjetas de crédito, ronda 31%, uno de los cobros más altos de América Latina; situación de desincentiva el consumo, que a la postre ha sido un nuevo pilar de la economía.

¿Por qué empezar a bajar las tasas en septiembre? La respuesta es simple y viene de dos frentes. El primero porque luego de 32 meses la inflación de agosto volvió a tener una tendencia negativa (-0,32%), frente a una variación de 0,48% en el mismo mes de 2015. El segundo punto es que el incremento permanente de las tasas desde hace año y medio tiene unos efectos de rezago, lo cual no se soluciona en dos o tres juntas del Emisor. Lo verdaderamente importante para la dinamización de la economía es el mensaje que se envíe al mercado local sobre las expectativas de consumo. Si bien no son comparables las economías ni los sistemas financieros entre Colombia y Estados Unidos, el Banco de la República y la Reserva Federal, manejan muy de manera antagónica las expectativas en el alza de las tasas. Aquí en nuestro país, el Emisor sube las tasas inmediatamente hay una variación al alza en los precios, mientras que la todopoderosa FED, simplemente maneja las expectativas de acuerdo con otros elementos macro, como es la variable del desempleo.

Todo el año pasado se esperó un aumento de las tasas de interés en Estados Unidos, suceso que se dio en diciembre, tras mantenerse inalteradas durante 9 años; los tipos pasaron de 0,25% a 0,50%, pero no se han vuelto a tocar ni en cada junta las revisan nuevamente al alza. Esa es la diferencia entre una economía influyente o líder y una gregaria como la nuestra. Recordemos que las tasas de interés que administran los bancos centrales son una herramienta o instrumento que el Emisor maneja para sincronizar el precio del dinero en el mercado financiero y cuando hay más dinero la tasa baja y cuando hay escasez sube. Con la inflación a la baja, con la llegada de los meses de lluvia y con el fin del año al frente, hay que cambiar la cartilla.  

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