.
EDITORIAL El covid ha muerto, larga vida al covid
lunes, 20 de septiembre de 2021

Las cifras de muertes por el covid siguen en retroceso, mientras el mundo siente en pleno la llegada de la normalidad, pero más allá del anhelo, hay cosas que llegaron para quedarse

  • Editorial


“Le roi est mort, vive le roi”, “el rey ha muerto, viva el rey”, fueron frases acuñadas en el medioevo, entre los siglos V y XV, cuando todo dependía de las líneas monárquicas y sus sucesiones. Tras casi 15 meses de una pandemia ocasionada por el coronavirus o covid-19, la normalidad en casi todos los países del mundo empieza a ser una realidad.

Dicho de otra manera, el corto pero efectivo reinado del covid, empieza a difuminarse en la historia, pero ya no se podrá vivir jamás sin el virus, las secuelas y las consecuencias que ha dejado en las sociedades. El covid ha muerto, viva el covid, es una manera de plantear una serie de hipótesis económicas y empresariales que solo serán comprobadas con el paso de los meses y la consolidación de la nueva realidad. El primer enunciado tiene que ver el enorme gasto público y la caída de los ingresos tributarios en todos los países que tendrá que irse normalización, pero tardarán varios años más en que el déficit fiscal de los países vuelva al curso normal. Solo ahora -casi 20 meses después- se empieza a ver el costo humano y económico final de la debacle económica que solo se pagará con más impuestos; una manera de plantear que los tributaristas deberán pensar en nuevas maneras de sacar recursos de los mercados, pues las fuentes tradicionales, no solo están exprimidas, sino que están advertidas y en física sequía. Una segunda hipótesis sobre el largo coletazo del covid en las economía tiene que ver con las distintas velocidades que tendrá la recuperación plena de todos los sectores. La mayoría de los negocios no fracasarán en el regreso a su actividad empresarial prepandemia, especialmente farmacéuticas, tecnológicas, logísticas y alimenticias, que serán arropadas en el paraguas de la seguridad nacional, ningún gobierno querrá vivir de nuevo lo que experimentó los últimos meses y acudirá a todas las políticas públicas para desarrollar una red de seguridades que los protejan ante el advenimiento de una nueva situación similar a la vivida.

Los teóricos pronostican una fiscalidad más justa y el reforzamiento del Estado de bienestar en todos los países, algo que se vio asomar desde marzo de 2020. La tercera hipótesis de la “larga vida al covid” es la necesaria transformación social derivada de la pandemia; en los países desarrollados se valorarán los oficios informales que no tenían significancia como son el servicio doméstico, las niñeras, los cuidadores de ancianos, las enfermeras, los profesores y todo lo concerniente a los servicios sociales que generan calidad de vida, tareas que han empezado a tener nuevas dimensiones y reconocimientos. No es que se desarrolle un nuevo sector económico, es que uno inexistente (servicios sociales) puede convertirse en un pilar sólido de la economía por venir y sobre el cual hay expectativas de formación.

Y una cuarta hipótesis que se desprende de la muerte del covid, pero de su larga vida venidera, son las refundadas relaciones laborales: el trabajo por horas, el teletrabajo, las jornadas laborales recortadas a 40 horas a la semana, la baja presencialidad, pero sobre todo, el miedo a las aglomeraciones y al contacto dictará en todo el mundo rediseño a los regímenes laborales. Incluso las casas no solo van a demandar buenas conexiones de internet, sino espacios para trabajar, otrora servicios exclusivos de las oficinas.

MÁS DE EDITORIAL

Editorial 25/10/2021 El clima electoral no debe dañar el clima empresarial

La recuperación al cierre del año va a ser elocuente, pero los nubarrones que se ciernen desde la dimensión política, pueden dañar el buen clima que ha cogido la economía

Editorial 23/10/2021 Minería necesita reglas claras para inversiones

La cifra de crecimiento económico sorprende con un eventual 9,5% que puede subir a 10%, pero no será igual para todos los sectores; la minería no tendrá ningún repunte este año

MÁS EDITORIAL