No les importa a los tenedores de bonos si los Rams de Los Ángeles o los Patriots de Nueva Inglaterra se llevan el título del Super Bowl. Ellos ganan de cualquier manera.

Bloomberg

Eso es porque los bonos vendidos en 2015 que ayudaron a financiar el Estadio Mercedes-Benz de US$1.500 millones en Atlanta están respaldados por los ingresos de un impuesto sobre hoteles y moteles en la ciudad, lo que significa que las hordas de fanáticos que acudan a la ciudad para el gran juego del domingo están reforzando la seguridad sobre la deuda. Esa es una buena noticia para los tenedores de bonos que siempre están buscando garantizar que los ingresos por el acuerdo de US$224 millones alcancen un cierto nivel, dado que el umbral puede causar rebajas o mejoras en las calificaciones crediticias y variaciones de precios.

S&P Global Ratings, que tiene una calificación A+ en bonos sénior emitidos para el estadio, señaló en un informe de octubre que el Super Bowl podría generar un aumento neto de US$4 millones en ingresos por impuestos de hoteles por encima de las proyecciones. Los ingresos fiscales dirigidos a pagar los bonos aumentaron un 8 por ciento en 2018, alcanzando alrededor de US$27 millones en recaudación. Estos saltos ayudan a proteger el importante índice de cobertura del servicio de la deuda de los bonos, que aumentó a aproximadamente 1,8 veces la cobertura en el año fiscal 2018, según los documentos presentados.

S&P señaló que si bien cualquier disminución en la cobertura de ese índice podría desencadenar una baja de calificación, es poco probable que la compañía mejore los bonos a menos que la economía de Atlanta mejore. No espere que el Super Bowl haga eso: mientras la ciudad estima que el juego podría traer "cientos de millones de dólares" en gastos, estudios de economistas indican que los beneficios económicos del Super Bowl son demasiado optimistas.