L os romanos paganos, tenían la costumbre de colgar laureles en las puertas de las casas y encender luminarias durante los festivales de invierno

Tatiana Arango M. - tarango@larepublica.com.co

Poner un árbol con adornos en época decembrina y donde se dejaban regalos es una costumbre ancestral. Por ejemplo, los romanos paganos, tenían la costumbre de colgar laureles en las puertas de las casas y encender luminarias durante los festivales de invierno. Los romanos también adornaban las calles durante las Saturnales y los celtas decoraban los robles con frutas y velas durante los solsticios de invierno. ¿Cuáles eran las razones para hacer esto? Darle vida al árbol en invierno se veía como una petición de que regresara el sol y la vegetación, principalmente porque el árbol es visto como un símbolo de la fertilidad y de la regeneración.

Pero, ¿entonces cómo llegamos a adoptar esta tradición? El cristianismo transformó estas costumbres paganas. Todo empezó en el siglo VIII. Antes de esa época durante el solsticio de invierno, se le ofrecía cada año un sacrificio a un roble consagrado a Thor en la región de Hesse, en el centro de Alemania. Pero el misionero Bonifacio taló el árbol para acabar con esa tradición y en su lugar, les ofreció a los lugareños un abeto, un árbol de paz que "representa la vida eterna porque sus hojas siempre están verdes".

Aunque existen árboles de Navidad naturales, la costumbre en Colombia es comprar artificiales. Pero, ¿cómo nacieron este tipo de productos? Es una tradición que crearon los alemanes al comenzar a fabricar árboles con plumas de ganso que fueron teñidas. De acuerdo con cifras de las asociaciones de árboles de Navidad en EE.UU., en cada temporada navideña se venden cerca de 40 millones de árboles, de los cuales 27 millones son naturales y 13 millones artificiales.