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Reuters

Quasimodo estaría encantado. La catedral de Notre Dame ha visto mejorada su iluminación, renovado su órgano, se ha construido una plataforma para poder apreciar su fachada gótica y pronto tendrá nuevas campanas, construidas para la celebración de su 850 aniversario, que dará comienzo desde hoy en la capital francesa.

La elegante e inspiradora catedral católica ha dominado París desde el siglo XII, sobreviviendo a la Guerra de los Cien Años, la Revolución Francesa y las dos Guerras Mundiales, y ahora está lista para resistir la invasión de oleadas de visitantes armados con cámaras fotográficas en su aniversario.

Acurrucada en una isla del río Sena, Notre Dame es una referencia religiosa, cultural e histórica en una ciudad que no anda escasa de joyas arquitectónicas.

“Durante 850 años, esta catedral ha sido un símbolo de belleza, verdad y bondad que ha atraído a generaciones hasta aquí”, dijo monseñor Patrick Jacquin, párroco y primado de Notre Dame, a los pies del edificio a orillas del Sena.

Con sus elegantes arbotantes y contrafuertes, su imponente fachada y sus famosas campanas (inmortalizadas en “El jorobado de Notre Dame”, de Víctor Hugo, por el desgarbado campanero Quasimodo), la iglesia ha cautivado a los visitantes desde que se colocara su primera piedra en 1163, en presencia del papa Alejandro III.

Desde el 12 de diciembre de 2012 hasta el 24 de noviembre de 2013, Notre Dame espera dar la bienvenida a más de 20 millones de peregrinos y turistas, un impulso a su media de 14 millones de visitantes anuales.

En la amplia plaza situada en el exterior de la catedral, los visitantes podrán caminar por una pasarela elevada desde la que podrán apreciar mejor la portada de Notre Dame antes de entrar en el templo. Se han planeado una serie de conciertos y coloquios culturales y religiosos durante todo el año, y las renovaciones arquitectónicas han sido terminadas a tiempo para el aniversario.

Ya se ha finalizado la mejora del sistema de iluminación de la triste y gris catedral, cuyas vidrieras dejan pasar poca luz, así como la primera fase de la renovación del enorme órgano, algunas de cuyas partes datan de principios del siglo XVIII.

La catedral ha recaudado €6,5 millones de donantes privados para los proyectos de renovación.

Notre Dame ha requerido un mantenimiento constante durante sus ocho siglos de existencia, a medida que su estructura se inclinaba, sus fachadas se ennegrecían y sus gárgolas se desmenuzaban.

Unas campanas nuevas para las torres antiguas
A propósito de su cumpleaños 850, la empresa más importante acometida para la renovación de la catedral, en la que el rey protestante de Francia Enrique IV se convirtió al catolicismo, Napoleón se coronó a sí mismo y Juana de Arco fue beatificada, es la creación de ocho nuevas campanas para reemplazar a las cuatro que están en activo desde mediados del siglo XIX.

Las campanas, que están en proceso de ser vertidas en el molde, se colocarán en Notre Dame en febrero del próximo año, antes de sonar por primera vez en marzo.

La opinión

Patrick Jacquin
Párroco y primado de Notre Dame

“Durante 850 años, la catedral de Notre Dame ha sido un símbolo de belleza, verdad y bondad que ha atraído a generaciones hasta aquí”.