Error humano, carencia de conocimiento y experticia de los técnicos y faltas en la implementación de los procesos son algunas

Laura Vita Mesa - lvita@larepublica.com.co

La obligada migración al trabajo remoto por cuenta de la pandemia puso sobre la mesa la importancia que tiene la infraestructura tecnológica en las compañías, pues una falla puede dejarlas fuera de operaciones, afectando su productividad y desempeño.

Andrés Felipe Collazos, jefe de TI de la de la empresa de servicios de tecnología Sonda, explicó que uno de los cinco incidentes más comunes en ese sentido tiene que ver con las fallas eléctricas y los operadores de comunicaciones. Estas últimas, porque son inesperadas y pueden presentar fallas masivas que afecten las infraestructuras y las primeras, que tienen que ver con la conectividad y los centros de cableado, porque cuando estos no están bien montados y, por ejemplo, no tienen planta de respaldo, cualquier falla normal puede tumbar la operación completa.

El segundo de los incidentes más frecuentes es el error humano de los profesionales a cargo de las plataformas y el tercero, en línea con este, es la falta de conocimiento y experticia de quienes administran el sistema.

Esto, agregó Collazos, es fundamental, porque si la persona a cargo no está familiarizada con los equipos y la tecnología no va a poder administrar ni operar una falla de infraestructura. “Los encargados deben hacer el mantenimiento preventivo sobre las plataformas para que estén a tono, revisar que el software esté actualizado y alertar cuando haya que cambiar algo. Si no tiene el conocimiento necesario, supone un riesgo”.

El cuarto incidente más frecuente tiene que ver con la obsolescencia tecnológica, es decir, el riesgo de usar plataformas, equipos y sistemas que están desactualizados. “La vida útil de un computador es cerca de tres años, mientras que la franja de obsolescencia de las redes de una empresa puede estar entre cinco y siete años”, anotó Collazos, quien señaló que el problema no es que después de ese tiempo los equipos dejen de funcionar, sino que es necesario estar al día en esa materia porque el riesgo es que, ante un daño, se dificulte la consecución de repuestos y técnicos que hagan mantenimiento.

Finalmente, el quinto incidente más frecuente tiene que ver con la falta de procesos. Hoy en día existen normatividades de seguridad que se han creado a nivel global para el buen manejo de las infraestructuras tecnológicas, como pueden ser las normas ISO.

Cuando los grupos de trabajo que administran las plataformas no implementan bien esos procesos y no se coordinan para hacerlo, suponen un riesgo en la medida que pueden dejar fuera del aire el funcionamiento de la compañía.