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COMERCIO Maneras en que un nuevo acuerdo aduanero ayuda a competir
viernes, 3 de noviembre de 2017

La clave para asegurar la cadena de suministro es la transparencia

José Acosta

El Acuerdo de Facilitación de Comercio (AFC), recientemente creado, cambia el modo en que los bienes cruzan las fronteras y se mueven por todo el mundo. El traslado continuo de paquetes es el alma del comercio digital y es por eso que con el AFC de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se ofrece a los países latinoamericanos muchas razones para estar entusiasmados. Concentrémonos en tres beneficios de este acuerdo:

Seguridad: La facilitación del comercio significa cadenas de suministro más seguras.

La clave para asegurar la cadena de suministro del siglo XXI es la transparencia. En América Latina, las agencias de aduanas tienen una capacidad limitada para protegerse eficientemente contra la corrupción y las mercancías ilícitas debido a la falta de honestidad en los procesos.

El AFC aborda directamente este asunto con la implementación de los programas de “comerciantes de confianza” que agilizan el despacho de aduana para transportistas regulares y conocidos que mueven la mayoría del volumen del comercio mundial y tienen alianzas firmes con proveedores de servicios de entrega. Al agilizar el flujo de bienes de estos transportistas de confianza, el AFC permite a las agencias fronterizas concentrar sus recursos y personal valiosos en los envíos que tienen más probabilidades de representar una amenaza.

Comercio sin fricción: Alcanzando a más consumidores.

El AFC también apoya un programa de exportación importante al eliminar los costos innecesarios y la burocracia, facilitando así el acceso de las empresas a los consumidores extranjeros. Esto es particularmente importante para las micro, pequeñas y medianas empresas latinoamericanas que quieren comercializarse internacionalmente, pero a menudo se frenan debido a la complejidad del proceso.

Un 15% de los países demoran la entrega de más de la mitad de los paquetes. El AFC proporciona herramientas y ayuda a esos territorios a aprovechar la tecnología y los estándares internacionalmente reconocidos para la administración de riesgos con la finalidad de simplificar el proceso de importación.

Mejora de los estándares: Fortalecer los eslabones más débiles de la cadena de suministro.

Por último, el AFC va más allá que cualquier otro acuerdo comercial alcanzado en décadas para elevar los estándares entre los países en desarrollo con la infraestructura comercial más débil y, al hacerlo, conecta sus poblaciones crecientes y prósperas de la clase media con la economía mundial.

Esto lo logra al ordenar el procesamiento de los datos de embarque antes de que las mercancías lleguen físicamente; al recaudar los derechos e impuestos después de la liberación del control aduanero; al agilizar el movimiento de envíos de bajo riesgo por medio de operadores conocidos; al exigir umbrales más elevados para la imposición de derechos e impuestos a las mercancías de bajo valor; y al crear una plataforma de presentación de documentos entre agencias que elimina los costosos y repetidos papeleos. Con el AFC, los 164 miembros de la OMC ahora trabajarán para cumplir estas normas, fortaleciendo así toda la cadena de suministro global.

En lugar de retroceder hacia el proteccionismo, ahora es el momento de reinvertir en procesos aduaneros seguros, fáciles y modernos. A medida que los países trabajan para cumplir con los nuevos estándares del AFC, América Latina y el mundo en general tienen una oportunidad única de dotar a las empresas y a los clientes con las herramientas que necesitan para tener éxito en la escena mundial.